Un catedrático del cante grande


Discos Flamencos
Aurelio Sellés
Bujío, 2007
Perico de la Paula


Aurelio de Cádiz, nombre artístico de Aurelio Sellés Nondedeu. Cádiz, 1887- 1974. Cantaor.

Podría empezar hablando algo de Aurelio y decir que en su juventud quiso ser toreo, que incluso participó en diversas novilladas con el sobrenombre de El Gaditano, recogiendo muy pocos éxitos, que posteriormente se dedicó a varios oficios y que finalmente se adentra en el cante flamenco, al igual que sus hermanos, destacando en los ambientes flamencos y llegándose a cotizar muy bien remuneradas sus actuaciones en fiestas y reuniones íntimas, ya que no actuó mucho en tablaos y teatros, aunque realizó una gira con Pastora Imperio en los años 25 y 26, pero prefiero hablar del cante de Aurelio, de esta recopilación de cantes que se editó en el 35 Congreso Internacional de Arte Flamenco, celebrado en Cádiz.

Citaré a Anselmo González Climent: «Una vez cortada la coleta, Aurelio se volcó de lleno sobre el cante. Así, el medroso novillero llegó a convertirse en una de las glorias más valientes y significativas del flamenquismo.... Aurelio sabe todo lo que hay que saber en materia de cante... Hoy Aurelio es el asidero firme e inexcusable para los que sigan pretendiendo vivir y convivir con el cante jondo, el de verdad. Posiblemente, y sin posibles, sea Aurelio la última figura perteneciente a la época de oro del cante... Aurelio forma parte indispensable de la llamada Escuela de Cádiz. En ella se ha nutrido y a ella le ha prestado importantes desarrollos artísticos».

Cuanta verdad hay en esta cita, pero vamos a analizar la recopilación del Cante de Aurelio. Con las guitarras de Ramón Montoya y Andrés Heredia, sin olvidar la guitarra de Manuel Moreno, el cual aparece en la soleá “Presumes que eres la Ciencia”. Con el patrocinio del Ayuntamiento de Cádiz, La Cátedra de Flamencología de Cádiz, La A.F.C.A.F y en colaboración con La Agencia Andaluza Para el Desarrollo del Flamenco, La Diputación de Cádiz, Cajasol, Unicaja, La Fundación Fernando Quiñones y el Ayuntamiento de San Fernando, se edita esta obra del cante de Aurelio Sellés, en el que se nos ofrecen distintos cantes de uno de los pilares fundamentales del cante gaditano.

Se puede escuchar a Aurelio por alegrías, en tres cortes diferentes, tres cortes que demuestran tres etapas fundamentales en el cante gaditano. En el primer corte o pista, bajo el titulo “Le llaman relicario”, se pueden observar la influencia de Ignacio Espeleta en su cante. Abre Aurelio con la entrada de Espeleta “tririti, tran”, pues a él se le atribuye esta entrada del cante por alegrías, para abordar una de las alegrías que se le pueden atribuir a Aurelio, la cual esta recreada sobre las formas de Espeleta con un juguetillo de Rosario la Mejorana. Continúa Aurelio con una forma del cante de Manolo Vargas, al igual que el juguetillo con el que cierra el cante. Hay que decir que este cante lo graba Aurelio en 1962. En el segundo corte Aurelio nos deja las cantiñas que se le atribuyen a Tío José El Águila, forma cantaora de la que se sirve Aurelio para recrear una de sus versiones, se cierra este corte con el Juguetillo de Rosario La Mejorana. En el tercer corte por alegrías, se pude observar el origen del que se sirve Manolo Vargas para recrear una versión personal.

En el cante por soleá, podemos escuchar cuatro cantes, en los que Aurelio plasma estilos diferentes atribuidos a Paquirri El Guante, a Enrique el Mellizo y plasma su propio estilo de soleá de Cádiz, que es el que realiza con la letra “Anda y no presumas más”, que Aurelio recreo del cante de Frijones. Aurelio le imprime todo el sentido gaditano a estos cantes, con su voz afelpada y sus melodías, logra realizar un cante bello y fidedigno por soleá.

En el cante por malagueñas, podemos escuchar tres cortes, en dos de ellos Aurelio antes de realizar el cante por malagueñas dibuja una media y en otro realiza la malagueña-granaína, para después realizar el cante de la malagueña del Mellizo, práctica habitual de Aurelio. En otro corte nos matiza la versión doble del Mellizo, continuando con una copla que muchos cantaores utilizan para realizar la malagueña del Niño del Huerto, pero que en el caso de Aurelio esta ejecutada a las formas del Mellizo.

Sobre el origen de la malagueña del Mellizo, se podría hablar largo y tendido, pero apuntando más hacia el Niño de la Isla que hacia los cantos gregorianos, pero hay que señalar, que el dramatismo y la solemnidad que imprime Aurelio en el momento de decir este cante ha elevado a esta malagueña a la categoría de Joya del Flamenco.

En esta recopilación se han seleccionado unos tientos, que más que unos tientos como hoy se conocen, yo diría que están a medio camino entre los tangos y los tientos, es más podríamos decir que verdaderamente esto son los tientos-tangos, pues Aurelio nos colorea unos tientos de Cádiz, los cuales mece con un son por tangos lento.

En el corte por seguiriyas, hay que señalar que no es un palo donde Aurelio toque las cotas de genio, quizás por sus condiciones de voz, pero si escuchamos a Chano en una grabación con Pedro Bacán realizando esta seguiriya, podríamos pensar que si Aurelio grabase ahora dotaría de un dramatismo especial a la seguiriya. En este corte Aurelio realiza una seguiriya jerezana de Manuel Torre y una gaditana de Francisco La Perla.

Se recogen en la recopilación unos fandangos, el primero de ellos con aires de Huelva y los dos últimos con aires de Cepero, mas recortados en sus tercios y en el remate.

En el corte por bulerías Aurelio se acuerda de Jerez y cierra con una bulería gaditana.

Aquel al que llamaron también El Tuerto Aurelio, cantaor lleno de melancolía, sobriedad, dramatismo, con garra y gusto, de voz aterciopelada, contribuye al mundo flamenco con conocimientos precisos y unos aromas muy gaditanos que han marcado escuela y nos han dejado joyas y creaciones en sus cantes por alegrías, soleares y Malagueñas.