Transcripciones de Tauromagia


Libros
Claude Worms
Acordes concert (2010)
Pablo San Nicasio Ramos


Transcripciones de Tauromagia de Manolo Sanlúcar

No hace mucho, el maestro Paco de Lucía comentó que si había un disco para llevarse a una isla desierta ese era “Tauromagia”. Simplemente con eso parece quedar clara la categoría del libro que presentamos.

La editorial “Acordes Concert” pone en circulación lo que la mayoría, si no todos los guitarristas flamencos y no flamencos estaban esperando.
Las soluciones en forma de partitura y tablatura de una de las obras cumbres de la música flamenca de todos los tiempos. Con todos sus enimas resueltos. Sí, el del trémolo de “Oración” también.

En 1988 apareció este disco, contrapunto y complemento de Manolo Sanlúcar a “Siroco”. Vendaval que, un año antes, había puesto sobre la mesa su compadre de Algeciras.
Con “Tauromagia” se iba más allá de la mera sucesión de temas y teníamos un recorrido conceptual sobre el rito del toreo, vistiéndolo de melodía y flamencura en cantidades asombrosas. El mejor traje de luces posible, con momentos sonoros que todavía hoy son objeto de debate entre tocaores.
Sin duda Manolo Sanlúcar era ya un referente en la guitarra, pero con este disco se reservó un sillón en la Academia de los elegidos.

Comenzaron los corrillos por ver cómo era el trémolo de la rondeña, cómo era posible que hubiera unos fandangos tan originales o unas bulerías en tono de rondeña con semejante despliegue melódico y rítmico. Se empezaron a utilizar sin compasión los temas como sintonías televisivas…hasta uno iba a los toros y se ponía a silbar “Maestranza”.

Estamos, en definitiva, ante una de las publicaciones más esperadas de los últimos tiempos en lo que a partituras para guitarra se refiere. Algo que parecía demorarse en el tiempo y que, por fin, se ha resuelto con una edición impecable.

No queda más que agradecer la intachable labor de la editorial que lideran Carmen Monreal y Oscar Herrero. Reiterar el importante trabajo del transcriptor Claude Worms y resaltar la ansiedad que crea en el guitarrista tener en sus manos tamaño tesoro y no disponer de todo el tiempo del mundo para dedicárselo en exclusiva.