Tierra de Luz


Discos Flamencos
José Salinas
Zoomusic, 2013
Antonio Nieto Viso


Escuchando a muchos de los jóvenes cantaores, nos encontramos con sonidos nuevos en los que el mestizaje aporta otra dimensión para el flamenco según sean las vivencias y los intercambios musicales armonizados.


Pensamos por otra parte, que la raíz de lo jondo es inalterable, pero si puede abrir la puerta a otra forma de expresión cuyas consecuencias desconocemos, pero tampoco podemos estancarnos en la ortodoxia, dejemos que los artistas que se expresen con libertad recreadora, y que sea el tiempo quien quite y ponga en nuestro arte. Así, que abrimos nuestros oídos para apreciar este trabajo, evidentemente sin olvidar los más de cincuenta años escuchando a los mejores de una época histórica del renacimiento del cante, el toque, y el baile.

Dicho lo que antecede, paso a comentarles el contenido del Cd. “Tierra de Luz” que ha grabado el joven cantaor almeriense José Salinas, dotado de una buena voz, conoce el compás, y sabe combinar al mismo tiempo el presente más cercano con la vanguardia, como lo deja de manifiesto en los nueve cortes, con una producción muy cuidada en colaboración con los músicos participantes, que lo hacen atractivo para un público heterogéneo, aunque echamos de menos el toque de la guitarra.

El documento está bien planteado en las dos partes, por un lado, del corte uno al cinco escuchamos bonitas canciones con aires de rumba y melodías modernas en las que no falta los sonidos mediterráneos, ni tampoco los sudamericanos con la oportuna intervención de la música moruna del norte de África.

Nos llama la atención de este primer trabajo de José Salinas, el aire especial de una voz bien modulada para el cante. El corte situado en sexto lugar es una guajira, que a mi juicio es lo mejor del Cd., aunque falten algunas descripciones sonoras contenidas en la base de Luis de Córdoba, y si retrocedemos hasta el origen, encontraremos la arrolladora personalidad de Cayetano Muriel, un artista que vivió entre I870 y 1947, y al que todavía no se le ha hecho justicia.

Por otra parte, me gusta la vidalita que dedica a Enrique Morente, un genio que revitalizó este palo en desuso, y que con motivo de la Exposición Universal que se celebró en Sevilla en 1992, para conmemorar el Quinto Centenario del Descubrimiento de América, que dicho sea de paso, estos fastos sirvieron para que volviéramos a escuchar los cantes de ida y vuelta.

Con letras clásicas lleva a buen puerto la soleá de Alcalá como inicio, seguida con otras escuelas menos conocidas. El cierre del Cd., ilustrativo de lo que es capaz José Salinas como cantaor recordando al recordado e inolvidable Chano Lobato con aires gaditanos con chuflas y tanguillos que son toda una delicia para el oyente que se queda satisfecho con los temas que componen este trabajo, esperamos que pronto nos vuelva a alegrar con nuevos trabajos discográficos.