Tacón de gloria en el Patas


Reportaje
Jorge Sánchez


Gloria bendita. Música celestial.



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No descubriré lo mucho que se ha dicho y se ha escrito, del gran bailaor Juan Ramírez, pero nunca es suficiente airear su Arte.

La madrileñisima Casa Patas, con una programación que mejora notablemente, nos trajo al gran bailaor. Mucho tiempo que faltaba en Madrid, aunque esperamos que repita más frecuentemente.

Juan, que no sé, si es emeritense ó alicantino, no se mueve en el escenario, ¿para qué?, pero suena ¡como suena!. Los silencios del cuerpo son parte de él. Sus pies, su ritmo, su Música con mayúsculas, nos trasportan a lo mejor del flamenco. Belleza y Arte únicos.

El programa lo completó dos grandes cantaores, de los que ya he escrito y no me cansaré de hacerlo. Dos grandes del día a día, “Perrete” y “El Bocadillo”. Sentimiento para el baile. Flamenco con clase.

Y las bailaoras gaditanas, Auxi Fernandez, belleza y compás, y Paloma Fantova, que sudó su arte hasta desencajarse su rostro. 21 años y un futuro muy prometedor.

Pompa ó Repompa


Se anunciaba la actuación de Rafaela Reyes, “La Repompa de Málaga”.


Está bien que los primeros espadas manden a trabajar, a actuar, a ofrecer arte, a sus infantes ó a su tropa, pero tanto, tanto, no es posible. Más de tres cuartas partes de la actuación dedicadas al baile de Raquel Heredia y David Paniagua.

Raquel cumplió en arte lo que sabe y pudo. Mucho tiempo para cubrir la actuación de su madre.

Y salió la “Repompa”. Cantó y bailó. Perfume de lavanda. Malagueña de lujo. Esencia y Artista. Pero la actuación venía en frasco pequeño y se acabó pronto.

Llovía por las calles flamencas. Hay cierto aire triste, tanto como yo.

Volveremos al Patas.