Tablao


Discos Flamencos
Arcángel
Universal, 2016
Antonio Nieto Viso


En el Arte Flamenco, tenemos por un lado, cantaores que nos duele en lo más profundo del alma. Por otra parte, están los que nos producen placer en los sentimientos, ese es el caso de Arcángel, un cantaor con una bella voz que conquista a los auditorios. Parte de eso lo demuestra en este Cd. que él lo Llama “Tablao”. A mi juicio con luces y sombras, sobre todo en los dos primeros cortes, en lo que ni tan siquiera la música acompañante está a la altura mínima requerida. La zambra y la bulería por soleá respectivamente, carecen de calidad en una obra como esta con buenos cantes.




Dicho esto, entramos en materia flamenca de la buena hablando de “Albor”, que engloba unos fandangos alosneros, con el calificativo de antológicos, tanto en los aspectos artísticos y técnicos, hasta las voces corales realzan unas melodías desarrolladas bajo la seguridad del dominio de lo que se conoce en su totalidad. Gustan tanto estos sonidos de Huelva al oído, que nos gustaría poder retenerlos en el tiempo. ¡¡Felicidades!!.

Dentro del patrón de los cantes de Cádiz, vuelve a estar brillante por alegrías, a las que ha sabido dotar de variaciones difíciles de conseguir en otras circunstancias, y lo más importante; bajo el esquema de buenas escuelas personales que están en nuestra memoria.

El piano, ha puesto todo su esplendor para que Arcángel estuviera a gusto cantando “Niña de Fuego” puesta a día de hoy, y superando otras versiones anteriores.

Las bulerías de Jerez, están ejecutadas muy dignamente dentro de la acaramelada voz de este cantaor que no pierde el norte en ningún momento, evidentemente se pueden mejorar; pero al fin y al cabo, remata con la forma que dejó Manuel Vallejo en su discografía.

No me gusta nada la malagueña de La Trini, breve, atípica; por eso la titula “Inacabao”. Nunca un cantaor de esta categoría debería exponer en público este tipo de experimentos absurdos.

Por tangos, tenemos dos realidades distintas, en el primer tercio, resulta aburrido y carente de esencias; sin embargo, sí está muy bien en el remate con los aires de Extremadura, la cara y la cruz de una misma manera estilística.

Francisco José Arcángel Ramos, su nombre completo, nos gratifica a sus 39 años con unas seguidillas alosneras, a las que se pueden catalogar también como sevillanas bíblicas, tal como nos las dejó en su día Paco Isidro. Felicito de nuevo al cantaor por rescatar esta música onubense procedente del folklore y enriquecida con su aportación personal. El Flamenco está abierto a todos los sentimientos del artista para sacar a la luz este tipo de joyas de nuestro patrimonio.

Se despide muy seguro con unas bulerías muy meritorias porque consigue cantar con un ritmo más lento, pero al mismo tiempo, acelerando la voz en los momentos en que se acerca al remate sin perder la diacronía del cante, que al fin y al cabo, es lo que saben hacer cantaores como Arcángel, un hombre de su tiempo que vive su profesión intensamente.