Solo


Discos Flamencos
Juan Martin
FlamencoVision (2008)
Pablo San Nicasio Ramos


El caso de Juan Martín recuerda sobremanera al de Paco Peña. Ambos son guitarristas de una misma generación, formados en la sonanta por maestros de la máxima solvencia y emigrantes a las islas Británicas, tierras donde han desarrollado una importante labor pedagógica.

Si bien Paco Peña abrió más el abanico de su mercado desembarcando con cátedra incluida en Rotterdam, Juan Martín no perdió tampoco el tiempo y tenemos constancia de sus trabajos discográficos desde el año 1981, con “Picasso Portraits”. A partir del cual este malagueño se volcó en una producción que ha sobrepasado la decena de álbumes y tiene aparejada, como decimos, una interesante labor en la docencia del toque flamenco.

Trayectoria que le ha granjeado una fama importantísima fuera de nuestras fronteras y que ha hecho que sea bastante raro verle por España, más allá de visitas esporádicas a su Málaga natal.

Juan Martín, guitarrista que ha sido elogiado en reconocidas revistas especializadas y puede presumir de haber grabado con Herbie Hancock, grabó su último disco hasta la fecha en 2009. Álbum que lleva por título “Solo” y que se centra en la reposición de una estética añeja y tradicional en nueve variados y nunca repetidos estilos.

Piezas de un nivel medio de dificultad, destacamos aquí la factura impoluta en el sonido de este tocaor y su descarada apuesta por el toque solista sin ningún aderezo (en eso ya parte con ventaja con respecto a otros colegas de gremio).

Hoy en día se tacha de clásico el formato individual en el toque, pero sin duda alguna con prejuicios trasnochados y mucho de ignorancia. Puesto que la dificultad que acarrea salir por norma en solitario a tocar engrandece, y mucho, a quien lo hace. Baste echar la mirada hacia atrás y comprobar cómo los verdaderos discos históricos de guitarra han sido los que han tenido como únicos protagonistas, en la mayor parte del álbum, al compositor-intérprete (Siroco, De mi Corazón al Aire…), o los verdaderos hitos del último toque flamenco se han dado cuando nos hemos encontrado un tocaor en sazón dando la cara en solitario. Me viene a la mente el concierto de hora y media que Gerardo Núñez regaló hace un lustro en el desaparecido Teatro Albéniz de Madrid.

No se trata de desprestigiar el combo, de importancia vital en la guitarra. Se trata de comprobar la solvencia de cada uno.

Con independencia del resultado final, que recordamos es de un nivel alto, Juan Martín reivindica una estampa que debiéramos exigir críticos y aficionados a la guitarra con más frecuencia, si de poner en su sitio a cada tocaor se trata.

En otro orden de cosas, del disco que nos ocupa, centrado en el recuerdo nominal a Picasso, Lorca y la España de los artistas exiliados, podemos destacar la granaína que cierra el mismo, por ser la obra más original, que no rompedora, y sentida de todo “Solo”.

El resto de toques se mueve en una constante referencia al toque “Ricardista” y “Paquero”, siendo el zapateado y la soleá buenas muestras de ello.

Piezas de interesante vertiente docente dada su relativa facilidad. Más propias del toque para acompañar al cante, puesto que se trata de enlaces de falsetas de una parecida estructura y duración. Aquí la forma de cada pieza parece clara.

Guitarrista a la vieja usanza, de toque sencillo pero limpio, Juan Martín puede añadirse a la larga nómina de interesantes instrumentistas con material para seguir formando a las nuevas generaciones.