Sinfonía Flamenca


Discos Flamencos
Juan Carmona
Karonte, 2006
Marcos Escánez Carrillo


Juan Carmona y la Orquesta Filarmónica de Bulgaria, con la colaboración de Diego Carrasco, Pepe Luis Carmona, La Macanita, Esperanza Fernández, Guadiana, Diego Amador, Joaquín Grilo…

Como dice el autor : “Podía traer a mi música otra dimensión componiendo una obra que une, por primera vez, el mundo de lo escrito y de lo oral, se entrecruzan y se embriagan de perfumes orientales, andaluces y sinfónicos”.

Las anteriores experiencias sinfónicas lideradas por flamencos han resultado ser pequeños escarceos con respecto a este ambicioso proyecto musical en el que este guitarrista flamenco escribe para una orquesta.

Juan Carmona, sin ser Habichuela, después de haber grabado varios discos en el pasado y de ganarse el respeto de los flamencos más recalcitrantes, ha escrito su nombre con letras de oro en la historia de la música.

Con este disco se abre de forma definitiva una nueva dimensión musical para el flamenco. Una dimensión que provocará y forzará que todos los flamencos, artistas y aficionados, nos tengamos que poner las pilas. Una dimensión, para la que seguramente no estamos del todo preparados, y en la que no podrán profundizar la mayoría de los músicos flamencos consagrados.

Si hace tiempo que para escuchar flamenco apreciando los matices hacía falta un aparato de música de bastante calidad, con este proyecto pasamos directamente a la urgente necesidad de la Alta Fidelidad.

Ahora, que mientras escribo estas letras estoy escuchando el disco por enésima vez, sólo puedo exclamar como lo hice la primera vez que lo pinché : ¡¡¡ Mira que es difícil meter a toa esa gente por bulerías !!!.

El guitarrista francés con ascendencia andaluza se hace acompañar de algunos artistas emblemáticos del flamenco actual, aportando cierto poso de solera y riqueza jonda, y la verdad es que no sobra, pero tampoco era imprescindible.

Juan Carmona crea un ambiente propicio para su intención musical y flamenca; sabe crear la tensión necesaria para robar la atención y la expectación del oyente; sabe incrustar el desarrollo armónico en la atmósfera flamenca que va creando; conoce la plataforma, la explora, la domina y la propicia.

Una verdadera sinfonía, flamenco de verdad, y encima profundo y bonito. En su justa medida, la guitarra siempre protagonista de esta culta aventura sinfónica. ¡¡¡ Mira que es difícil !!!.