Ruido


Discos Flamencos
José Mercé
Emi Music, 2010
Marcos Escánez Carrillo


Ha pasado mucho tiempo desde que disfrutamos de aquella magnífica producción de Vicente Amigo y de cuyos mayores honores gozó José de la Mercé. Fue en ese momento cuando nuestro protagonista jerezano, afincado en Madrid desde que era un niño, descubrió un filón comercial que había que explotar, aunque ya nunca sería lo mismo porque el maestro de la producción actual, Vicente Amigo, decidió que ese no era el camino que quería seguir. Fue Isidro Muñoz quien cogió el testigo y a Mercé le hubiera valido cualquiera, y lo digo sin desmerecer al Maestro Isidro.

A pesar de que siempre fue un privilegiado y reconocido cantaor, incluso cuando se acercaba al canon camaronero estando el mito aún en vida llenando estadios, era obligado intentar desarrollar esa estética musical recién descubierta. Y ante los comentarios de los aficionados inmovilistas que tanto han apoyado a Mercé desde sus inicios y con los que mantiene amistad, el único argumento que ha repetido sin cansarse es que “hay que llenar la olla”.

Después, disco tras disco, ha llenado espacios y espacios de revistas, periódicos, programas televisivos y radiofónicos donde la incoherencia era matriz, y el disparate campaba a sus anchas. Que si “para ser cantaor hay que llevarlo en la sangre”, que si “cualquiera puede cantar bien, pero el gitano tiene algo especial”, que si “la pureza” y tantos tópicos como se puedan invocar con el descaro del “haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga”.

Este último disco titulado “Ruido”, ruido… ha hecho poco… Puede ser que la gallina de los huevos de oro empiece a estar huera…

La evolución natural para quien se aventura en terrenos abruptos y extraños a su naturaleza, es volver a su hábitat, donde conoce los agentes y domina los peligros. Por eso, este disco es más flamenco que el anterior. Si analizamos todos estos últimos trabajos, veremos que esta situación ha sido progresiva. Y es que José de la Mercé es un artista flamenco y cualquier incursión en otras músicas será estemporea y fugaz.

El primer corte pretende ser una copla nostálgica sobre una base percusiva de tanguillo, la voz en coros de la Tana y la guitarra de Diego del Morao, que será casi una constante en el disco. El segundo es el que le da título al trabajo, bonita bulería en la consistente voz de Mercé, pero cansina y floja de transmisión; algo muy distinto a lo que sucede con la canción Contigo, con Diego del Morao como único acompañamiento, aunque este se dobla. La rima en rama, La llave y Todos seremos son tangos, bulerías y rumba muy en la línea de su vena más vanguardista.
Vengo de dónde no estuve es una soleá donde predomina Alcalá, y para la que curiosamente firma Isidro Muñoz como autor de la letra y de la música. Y al decir Autor de la Música, imagino que se referirá a las falsetas que interpreta Juan Carlos Romero, porque de no ser así, estaríamos ante el inventor de la soleá más rancia, y por tanto, la flamencología tradicional sería un fraude… ¡Rigor al poder….!.

Pan y pico es una alegria firmada también por Muñoz, con la guitarra de Moraito, y que no sorprende. La bulería Fe es la composición flamenca más redonda del disco, con tensión y un juego guitarrístico entretenido y de interesante resultado compuesto por Diego del Morao y Dani de Morón.

Y como ya nos tiene acostumbrados, cierra el trabajo con un tema de cantautor, esta vez, popularizado por Joan Manuel Serrat, aunque la música es de Alberto Cortés y la letra es un poema del malogrado Miguel Hernández, de quien se celebra este año el centenario de su nacimiento. La participación de Pasión Vega pone el nivel necesario para que esta versión no pase desapercibida. De forma testimonial también interviene Carlos de Pepa.

A lo largo del disco se hace acompañar en la percusión de Cepillo, Ramón Porrina o Paquito Gonzalez, y de otros muchos artistas en coros y palmas, pero cabe destacar que la orquestación en este disco es bastante menor que en los anteriores. Otro síntoma de su regreso al flamenco.

Y poco más que comentar… sin duda, es José Merce. Sin duda, un aval. Pero Ruido es uno más de la serie. Fácil de escuchar, cómodo y entretenido. Pero si quieres escuchar flamenco, este no es tu disco.