Romero


Discos Flamencos
Juan Carlos Romero
Harmoni Mundi. 2004
Marcos Escánez Carrillo


Definitivamente este 2004 es un gran año de discos de guitarra y Juan Carlos Romero uno de nuestros mejores guitarristas. Este disco viene a ser la confirmación ante el grueso de los aficionados de que el onubense se encuentra en un nivel puntero dentro de los guitarristas que componen. A mí personalmente el disco me ha encantado por varias razones. Primero por la originalidad de todo el material. Aunque el aire de Juan Carlos no es nuevo y su concepto musical tampoco, las ideas son frescas, aún dentro de su característica manera de armonizar en la que ,por cierto, ha pegado otra zancada. En este sentido este hombre nos ha pegado una bofetada de aire fresco a los que vislumbramos un posible agotamiento de su fómula secreta en el último disco de Arcángel. Quiero decir que, ya sabíamos cómo tocaba por Huelva, por alegrías por arriba, por bulerías incluso, pero las historias que nos cuenta son nuevas y flamencas y además tienen mucho interés.

Además se trata de un disco redondo, sin altibajos ni relleno, que nos atrapa sólo por la música, no por efectos ni colaboraciones (aunque las tiene de lujo pero ese es otro tema). Una obra coherente compuesta de temas diferentes pero que reflejan el mismo momento de la vida de este artista.

Y hablando de arte, tenemos que decir que los tangos nos han dejado traspuestos por el concepto y el color. Con una introducción larga y oscura Juan Carlos se acuerda del Niño Miguel a quién dedica este título "Sombra" y pasa a tocar por tientos sin que apreciemos puente sólo fluidez y en medio de un discurso que es en realidad un río, suena a tangos con dos guitarras que empastan en estudio de una manera magistral. Y sigue así, todo aire y sonoridad flamenca cuando aparece uno cantándole al genio de los tomates que brotaron por Huelva, un descubrimiento este "Vareta" y una preciosidad de homenaje de Juan Carlos Romero al hijo de "Miguel el Tomate".

El disco comienza con unas alegrías tituladas "tran tran" muy oportunas y llenas de detalles para los guitarristas además de una armonía muy característica que casi siempre lleva las falsetas a un entorno modal para resolver al tono mayor por arriba en el último tercio y estas resoluciones son muy graciosas y originales en forma de escalas poco explotadas o rasgueos. Menos gracia tiene el coro final ( a excepción de la parte de Arcángel siempre de arte aunque esto ya se lo habíamos escuchado). Por terminar con la gracia diremos que el título podría haber sido"tras tras para ese coro hombre...".


La farruca es el segundo tema y tiene dos aportaciones: la subdivisión ternaria que creemos no haber escuchado antes en farruca, está muy sutilmente introducida por el señor Romero y además le da un swing de lo más propicio para escuchar los pies de otra artista como Eva la Yerbabuena.

Luego viene la bulería que es tradicional pero muy vanguardista por el diseño de producción (sólo con las palmas del "Chícharo" y el "Bo" pero cómo suena) toca por medio con un tiempo medio más bien lento como Jerez pero con su propio aire y una armonía preciosa. La textura es muy ligera con un bien estribillo de rasgueo y sólo con una pega: a veces los remates parecen demasiado montados. En cualquier caso vaya por delante que nos encanta.

La taranta es el único tema libre del disco con las intros de farruca y tangos, y aquí el maestro se sale porque sencillamente parece explorar otros territorios de esa tonalidad flamenca de levante. Además siempre cantando al oído y cantando música flamenca.

"Campana de Alosno" va a ser que son fandangos. Un estribillo con una melodía muy bonita y bien hecha puesta en la voz de Esterlla Morente y homenajeando al maestro Paco Toronjo. Así cualquiera pero además toca y cómo toca por Huelva este hombre.

También cuenta con la voz de Estrella en la última de las sevillanas "un puñao de sal" dónde además toca e laud e introduce un coro gospel que aporta una sonoridad nueva. También intervienen en rumba final "isla canela" y a diferencia del uso que le dio José Antonio Rodríguez a este recurso en su "Manhattan de la frontera", Romero los utiliza menos rítmicamente pero consiguiendo unos acordes vocales muy oportunos y fresquitos.

Esperemos no tener que esperar tanto para toparnos con otro disco de Juan Carlos Romero como compositor y concertista de guitarra flamenca, y sobre todo poder escucharlo en los escenarios como merece porque es uno de los grandes que se pueden contar con los dedos de una mano. Viva Huelva!