Reinas del Matute


Discos Flamencos
Las Migas
Nuevos Medios (2010)
Marcos Escánez Carrillo


Silvia Pérez es la voz de este grupo musical compuesto por mujeres y en el que en algún tema participa algún hombre para complementar el verdadero cuerpo musical de este proyecto que Rubén Cano define sabiamente con las siguientes palabras : << “Reinas del Matute” es un trapicheo de géneros, gestos y guiños musicales que se entrelazan, abrazan y besan”.

Marta Robles e Isabelle Laudenbach son las guitarras flamenca y clásica, y Lisa Bause toca el violín y el acordeón en estos trece temas compuestos para el disfrute de los amantes de la buena música.

Y es que realmente, este disco de Las Migas, su obra prima, es un disco donde se vuelcan todas las sensibilidades, y si bien es cierto que son muchos los géneros musicales que se desarrollan, también lo es que el flamenco está presidiendo todo el proyecto. Resulta curioso que Silvia Pérez, sin ser una cantaora flamenca, pueda desarrollar una estética personal que es perfectamente encuadrable en el concepto de lo jondo.

Estas Reinas del Matute han dado con la tecla para instalarse en el buen gusto, tanto con la orquestación como con la parte más visible, que es la vocal. Sobre todo ésta última, que goza de un extraordinario registro y roza lo sublime en determinados ámbitos, que sabe tensionar junto con la orquestación y que siempre se pasea con dulzura por todas las melodías.

Cuando el disco llegó a esta redacción, sin referencias previas y con una portada que aunque elegante, despista, no podía imaginar que llegaría a emocionarme tanto en la primera escucha, y mucho menos, convencerme tanto de este particular discurso musical en las siguientes audiciones.

Si bien, no podemos catalogar este disco de flamenco, si que podemos disfrutarlo como fronterizo, y sobre todo como buena música, ya que Reinas del Matute es un disco muy bien trabajado y que utiliza el arte flamenco como referencia permanente, además de recurrir con frecuencia a uno de los poetas más vinculados al arte jondo, Federico García Lorca.

Para el arte queda la interpretación de “Los cuatro muleros”, los “Tangos de la Repompa”, “la Tarara” o “María la Portuguesa”. El tema que le da título al disco son unas alegrías curiosas y frescas, los Fandagos de Isabelle abren las posibilidades musicales de este palo, y A la luz de la vela, sin duda, es el tema con la orquestación más flamenca del disco.

Conquetean con otras músicas el resto de temas: “El camino de los poetas” con numerosos cambios de ritmo, la delicadeza de “Caricias de sal”, la amalgama rumbo-tanguera de “Canto y río”, la originalidad de “Fuera del mar”, “Noche en el río”, un híbrido entre fado y bolero; y la profundidad y la belleza de “Qué sabe la luna”.