Principio


Discos Flamencos
Joaquin de Sola
Flamenco de la Isla, 2014
Marcos Escánez Carrillo


De vez en cuando, sólo de vez en cuando, tan de vez en cuando que cuando llega se recibe como una rara avis… descubrimos una voz en un rostro juvenil que no la representa. Una voz sola, sin más artificios ni más alamares. Sólo una voz que sobrecoge por su fuerza y su bravura, cuyo disfrute no necesita ojos ni saltos. Bastan oídos y un sorbo de alma para ceñir el entrecejo y dejarse llevar.


Otra vez es la Isla de San Fernando la tierra que acoge el nacimiento de una voz singular. Cuando la estela de Camarón, de su voz quebrada e infinita tiene menos aristas de dolor, tras 22 años en los que el olvido nunca tuvo lugar, aparece este joven cantaor cuya voz recuerda al maestro Farina, sin duda uno de los instrumentos más redondos que ha tenido el flamenco, aunque tuvimos que compartirlo con la copla.

La voz de Joaquin de Sola, es un relieve gualda sobre un lienzo negro. Su fuerza y su gravedad no necesitarían añadir ningún matiz innovador para que su cante sea importante. Así, en aquellos palos en los que no incorpora ninguna aportación personal, también es emocionante y disfrutable.

En su obra prima, este artista expone de forma sincera lo que sabe hacer, que es cantar flamenco… y muy bien que se le da. Se hace acompañar de Adriano Lozano, Juani de la Isla y Victor Rosa. Este último suele ser quien le acompaña en la mayoría de sus conciertos.

Su repertorio es clásico pero cuida con esmero la escuela gaditana, y eso lo honra, porque es una de las estéticas más diferenciadas y ricas del flamenco. Defiende lo suyo, pero lo hace con sobriedad y elegancia. Y son muy pocos los que saben hacerlo. Soleá, alegrías, bulerías de Cádiz, malagueña, fandangos, tientos, tanguillos y chuflas; todas ellas con letras actuales y de buen gusto, atacando sin pudor y sin timidez los problemas que hoy nos acucian.

Un disco disfrutable de un artista disfrutable que dará, sin duda, muchas alegrías a la afición.