Por Seguiriyas y Por Levante


Discos Flamencos
Diego Clavel
Karonte, 2007 y 2008
Marcos Escánez Carrillo


Con el disco titulado “Por Seguiriyas”, Diego Clavel confiesa su intención de cerrar su periplo discográfico. El escenario que dibuja es una interrogación difícilmente despejable, ya que sus facultades siguen intáctas y su afición crece día a día tanto como su extenso conocimiento. Los últimos trabajos discográficos de Diego Clavel han sido verdaderas hazañas y el flamenco necesita artistas de este perfil, comprometidos con el flamenco y con su historia, capaces de llevar al estudio de grabación verdaderos tratados analíticos y veraces. De algunos de estos trabajos ya hemos dado cuenta en Jondoweb.

Son discos monográficos sobre un palo, fruto de un exhaustivo estudio previo, en el que Diego se atreve con todo, etiquetando con bastante rigor cada uno de los estilos que interpreta. En éste último, por ejemplo, dedicado a las seguiriyas, se preocupa de localizar geográficamente el estilo, además de atribuir su autoría a un creador histórico. Pese a que se trata de un estudio bastante completo parece que el objeto de estudio se ha limitado a los estilos antiguos, y no ha existido la inquietud de compilar las creaciones más recientes de artistas de la generación de Clavel o incluso posteriores. Tal es el caso de los estilos creados por Enrique Morente, que son varios y valiosos, o la seguiriya por bulería que grabó Camarón de la Isla. En cualquier caso, aunque no estén todas (en dos discos sería materialmente imposible) no falta ninguna de las imprescindibles.

Otro cantar es “Por Levante”…

Si para su estudio de las seguiriyas su fundamental referencia de conocimiento ha sido Antonio Mairena, en el del cante de levante no está tan claro, ya que históricamente no ha habido una referencia tan determinante. En el disco “Por Levante” sigue patente que el sistema almeriense es el más desconocido de toda la gama de las estéticas flamencas.

Independientemente de que la audición continuada del disco es difícil por el parecido de muchos de los cantes y por su lentitud, estamos ante un trabajo importante en el ámbito de estudio de los cantes levantinos. Lo que ha hecho Clavel ha sido recopilar todos los cantes que ha podido e impresionarlos aquí. Su honestidad le lleva a no intentar sentar cátedra reconociendo en el texto del libreto de quién y cómo ha aprendido estos cantes. Eso es lo que se puede decir en su descarga, aunque considero craso error que se note en exceso que para la catalogación de algunos de los cantes tiene fuertes influencias de lo que se ha venido defendiendo en la provincia de Murcia a través de su concurso de La Unión, que catalogan algunos cantes de forma absolutamente distinta a como se refleja en la discografía antigua, en una especie de reinvención de los mismos. Eso sí, siempre arrimando el ascua a su sardina. Yo, que soy aficionado y de Almería, lo sufro.

En otros casos, atribuye paternidad a zonas geográficas por la letra con la que conoció el cante. Otro error grave… Yo me pregunto por qué hemos sido tan exhaustivos y responsables con el resto de los palos y somos tan poco rigurosos con los cantes levantinos, y espero que el Maestro Diego Clavel no se moleste conmigo por este comentario, que si bien lo hago el la reseña de su disco, también aclaro en ésta que él está intentando, de forma modesta y honesta, aportar algo de luz a tanto embrollo creado por otros a lo largo del tiempo.

Si Chacón grabó como minera la letra “Soy del reino de Almería”, me pregunto por qué nos empeñamos en decir que es una taranta de Almería y no una minera. Por qué utilizamos el nombre de minera para un cante que apareció muchísimo después y sin saber de dónde (hay quien defiende que lo creó un alcalde de la Unión en los años 60). Y esta misma circunstancia se puede trasladar a muchísimos otros cantes (taranta de Linares, por ejemplo). Si a esto le añadimos que en la discografía antigua encontramos en un mismo cantaor el mismo cante grabado en varias ocasiones con distinta etiqueta, el lío está servido.

Muchas de las tarantas de este primer disco son la misma, aunque con pequeñas variaciones que no dejan de ser matices de interpretación de un artista concreto. Por eso, este trabajo “Por Levante” se aleja extraordinariamente de la línea de trabajo desarrollada por Diego Clavel en el resto de discos monográficos a los palos flamencos. Un estudio de esta marejada de estilos sólo podría aportar algo de luz desde la musicología y desde la investigación rigurosa.

Todo este desbarajuste se intuye en el disco uno dedicado a las tarantas, pero se hace patente en el segundo disco que trata las mineras defendidas en el concurso de La Unión, a las que les dedica tres cortes que poco aportan en conocimiento ya que no aclara las distintas corrientes que han marcado el desarrollo de dicho concurso. Trata la levantica, también erróneamente llamada así al cante que tradicionalmente ha sido y es una taranta de Almería. Así es como llaman a esta taranta en La Unión. Todavía no sabemos por qué… El Cojo de Málaga grabó el cante conocido con la letra “Échese usted al vaciaero” como Levantica y como Murciana. Con este último nombre la graba Clavel aquí. Trata el fandango minero, aunque no tiene nada que ver con el que dio a conocer Piñana (no conozco precedentes grabados). También trata correctamente la cartagenera, seguramente la estructura musical más definida en el sistema levantino. Con el Taranto se acerca al conocimiento global, pero no profundiza al considerar sólo en parte la labor de Fosforito como elemento fundamental del flamenco, y al no considerar la estética abierta por José Sorroche en estas lides.

Se permite la licencia de incluir la malagueña del folclore canario en versión aflamencada, cosa que debemos agradecerle, y de contemplar la Ferreña creada por Fosforito para el concurso de la Ferreña. Lo que podríamos considerar un excelente colofón para tanto despropósito.

Como viene siendo habitual en los proyectos de Diego Clavel, ornamentan las letras de su autoría sus escuderos a la guitarra: el sevillano Antonio Carrión y el granadino Paco Cortés.

Es un alarde incuestionable de conocimiento y de compromiso con el flamenco, tanto por parte del cantaor como por parte del sello que lleva apostando por estos proyectos desde hace años, sabiendo que este producto nunca será comercial, aunque también están seguros de su atemporalidad, lo que convierte estos discos en imprescindibles para cualquier discoteca que se precie.