Por bulerias


Libros
Silvia Calado
Ed. Almuzara(2009)
Marcos Escánez Carrillo


La colección de flamenco de esta editorial está plagada de títulos de todo tipo, lo que la convierte en la más importante apuesta editorial por el flamenco de los últimos años, aunque hay que decir que con algunos de los encargos se corrieron demasiados riesgos, ya que el resultado final no goza de la calidad o la profundidad que podría.

Este volumen es el encargado de divulgar el conocimiento sobre la Bulería, y tras su lectura, es difícil encontrar la estructura que te permita mantener una idea concreta y ordenada sobre el palo. En cambio, destaca la inclusión de incontables referencias a Diego Carrasco, haciéndose eco de la opinión de los propios profesionales, que lo consideran una autoridad ineludible.

Al tratar el origen y la etimología de “Bulería” entra en tierra farragosa, aunque consigue salir con dignidad; y como grandes ausencias, resaltan las de artistas de la talla de Caracol, Canalejas o Turronero, mientras que en el ámbito musical no trata los jaleos extremeños a pesar de su cercanía con las Bulerías.
Abundan las referencias al portal Flamenco-world. A veces, más parece un panfleto publicitario que un trabajo de investigación. Basa muchas explicaciones de cosas transcendentes en entrevistas a artistas publicadas en este medio, pero que no tienen rigor científico, sino que son opiniones con más o menos sentido común.

En el estudio sobre las letras se podía haber profundizado más explicando el significado de algunas letras históricas, y claramente asociadas a la Bulería. En cambio, dedica demasiado espacio a letras que alguien ha cantado en algún momento por este palo, pero que no están asociadas a él. Y en lo tocante a bulerías de autor, apenas dice nada.

En lo que Silvia Calado llama “Cartografía bulerista” intenta hacer un estudio de estilos atendiendo a la geografía, pero a pesar de su fluida y amena redacción no deja de ser breve e incompleto, limitándose a relacionar los estudios ya realizados por otros autores, que en muchos casos toman como guía a los artistas en lugar de los estilos…

En el siguiente capítulo aborda el baile. Desde su engorroso origen a su desarrollo, algo más claro a partir de la segunda década del siglo XX. De la guitarra, en cambio, se ocupa con algo más de orden.

Dedica un capítulo a la evolución del palo, declarándolo como el bastión de la vanguardia flamenca desde las transgresiones de Vallejo a la escuela creada por Bambino, pasando por artistas de la dimensión de la Paquera de Jerez y Bernarda de Utrera. Y sin más, da un salto extraordinario para hacer referencia a Estrella Morente, Poveda, Mercé o Mayte Martín…

No podían faltar las 61 bulerias que grabó Camarón, la relación del palo con otras músicas como el jazz o el rock, Morente y otros personajes que han encontrado en la Bulería el súmmum de lo sublime.

Remata el libro con testimonios de artistas y una guía de audición de 100 registros no comentada.

En la tónica general del trabajo se puede observar que la autora es una estudiosa que se acerca al flamenco primando la actualidad (lógico, si tenemos en cuenta su labor dentro de Flamenco-world). Y esta circunstancia dota al trabajo de los colores de la modernidad y de frescura, aunque también denota carencias fundamentales como la falta de profundidad tanto en el estudio de los orígenes como en el seguimiento del proceso evolutivo del palo.