Poniendo el alma


Discos Flamencos
Rubito Hijo
Marita Ediciones (2006)
Loco Mateo


En el segundo disco que el Morisco Rubito Hijo presenta en el mercado, leo en los créditos el siguiente texto : “ Por si fuera poco, el titulo de esta grabación se llama Poniendo el Alma , que es lo que verdaderamente pone Rubito Hijo en la realización de sus cantes. Ahí lo echa todo, ahí todo se lo juega, y siempre sale triunfador en la pelea, dadas sus extraordinarias condiciones y su gran sentido musical”

Muy bien, pues... ¡Analicemos! .

El disco se abre con unos Tangos del Titi de Málaga, mezclados con algún pasaje trianero, y resulta ser una mezcla uniforme pues las formas son similares, y agradables al oído gracias a la colaboración de Juan Antonio Rodríguez y la percusión de Ángel Cepillo. Me gusta cómo están ejecutados y ajustados al compás.

Sigue con una soleá prácticamente alcalareña, dos soleas de Joaquín la Paula, una trianera del Machango y seguimos con Alcalá con un estilo de la Roezna, para rematar con Joaquín en la soleá. Rubito se gusta cantando y no es para menos ya que la guitarra de Manolo Franco esta insuperable en el toque por soleá, con un gran cariz.

Abre el patriarca, con unas formas de Toronjo el cante por Huelva, prosigue Rubito hijo con un fandango de Rengel y remata con un fandango de Rebollo, al cual se le aprecia en el tercio final una caída de la entonación; y termina el cante de este fandango sin encontrarla. En este cante por Huelva Rubito no esta muy atinado.

El cuarto corte es una soberbia malagueña de la Peñaranda, perfecta y con empaque. Cierra con un fandango granaíno de Frasquito Yerbabuena, que se hace meritorio con la guitarra de Manolo Herrera y la percusión de Ángel Cepillo.

Errado está Rubito en la elección del cante, de los arreglos de cuerdas y de las melodías de vientos en los tanguillos, e incluso trillado con los sones de los antiguos duros. Sin pena ni gloria va pasando inadvertido este innecesario corte.

Formas de Tomas el Nitri, Paco la Luz y El Fillo suenan en la seguiriya que ejecuta ajustada a las grafías de enjundia y empaque seguiriyeras. Uno de los mejores cortes del disco e inmejorable la guitarra de Manolo Franco.

La bulería de Rubito se hace agradable al oído y presenta un buen hacer, con las guitarras al aire de Morón. Utiliza para ello estrofas de Quintero, León y Quiroga, y las plasma con una atractiva sensibilidad y gran cariz.

Como ganador de la Lámpara Minera de 2003, parece obligado cantar por levante, y yo me pregunto, ¿Cómo una Lámpara Minera abre con la entrada de minera y seguidamente nos deja un taranto?. También realiza una minera con aires de Encarnación.

Los arreglos de la guajira no termino de comprenderlos. Creo que son prescindibles. Quiere darle un aire moderno, de “fusión”, y lo que consigue es dejar en entre dicho el cante de Rubito en una especie de ”Confusion”. Algo dicen los créditos, sobre la fusión y la confusión, pero después de escuchar este corte, no lo entiendo.

Cierra con un ramillete de tonas, pero en la toná de los puertos con la que cierra baja el tono original de inicio del cante, para hacerla mas liviana, cuando debería echar el resto. Cierra con aires maireneros.

Con veintisiete años, Rubito presenta un disco con arte y enjundia. Pero teniendo en cuenta su juventud, estoy seguro que nos regalará mejores obras.

Poniendo el Alma. El alma es de Dios, a Dios lo que es de Dios y a la Cesar lo que es del Cesar.