Pilar viejo


Discos Flamencos
Kiki de Castilblanco
Fonográfica del Sur, 2008
Antonio Nieto Viso


Por la amplia geografía del Cante Flamenco, siempre encontramos a cantaores, que sin ser muy conocidos, hay que tenerlos en cuenta a la hora de testimoniar nuestro Arte. Aunque yo me muevo casi siempre por los ambientes de Madrid y alrededores, afortunadamente, de vez en cuando bajo al sur, y siempre me encuentro gratas sorpresas. Son muchos años en esto, doy gracias a Dios por haber vivido en esta época y el más reciente pasado, así es como puedo elaborar en mi memoria los senderos de por donde creo que se desarrollará el Flamenco en este siglo XXI, del que ya falta poco para haberle consumido casi una década, en la que también he asistido a algunos experimentos de mal gusto, y sin ningún sentido, pero no me preocupa, la Historia pondrá a cada uno en su sitio, así al menos queda demostrado cuando lo bueno permanece inalterable, y lo malo pasa a acumular polvo y olvido en las estanterías de archivos y centros de documentación.

Hace algunos meses, con motivo de un acto Flamenco que presenté para la cadena Ser, conocí a un gran cantaor y mejor persona, como es Kiki de Castilblanco, un hombre noble en lo personal y en lo artístico. Por razones de agenda, no he podido dar a conocer a ustedes sus dos trabajos con los que cuenta en el mercado, pero nunca es tarde, y aquí estoy para exponer mi opinión sobre su Cd. que bajo el título “Pilar Viejo”, que con sus once cortes cautiva al aficionado en un manojo de estilos en el que abre su corazón, sobre todo con dos saetas de escalofrío por su genialidad.

Con la guitarra de lujo de nuestro buen amigo Antonio Carrión, acierta de pleno en la apertura con unas Alegrías de Cádiz con una voz potente y limpia. Sus referencias artísticas estan bastante definidas acordándose de los cantaores de actualidad, concretamente entre los que tienen entre cincuenta y sesenta años de edad.

Por Tientos, reafirma el conocimiento con exquisito gusto manejando el compás, y vuelve a reafirmar sus querencias en la plena actualidad de artistas que hoy están en la cúspide. El expediente de Francisco Moya González, su nombre propio, que en la actualidad vive en el bello pueblo de Tomares, ocupa varias páginas con todos los primeros premios ganados a lo largo y ancho de Andalucía y de otros puntos de España, que sería prolijo enumerar.

El tercer corte, con ritmos abandolaos, lo abre con una Rondeña según Rafael Romero, camina por Córdoba con el Fandango personal de Cayetano Muriel, que tendrá que matizar adecuadamente, lo mismo que le ocurre con el Verdial fosforero cuando finaliza el recorrido, aunque reconozco que si no se es de esa zona es bastante complicado darle el matiz preciso.

En la Granaína sale a relucir la raíz primitiva del Fandango, algo parecido a lo que en su día grabó el cantaor cordobés Rafael Montilla El Chaparro, remata con la Media Granaína dentro de los arcos melódicos en los que se siente muy a gusto por su estilo de voz. Por Fandangos da la talla perfecta, tanto en lo artístico como en la estética que emplea de los maestros trianeros entre otros. Brilla con luz propia y personal en la Bambera, ese palo que creó La Niña de los Peines. En el corte siete mira un poco más lejos de su terruño con un Taranto para mejorar bastante bien la Taranta de Linares. Está sobresaliente en la Caña con el perfecto toque de Antonio Carrión, que le da el tono adecuado; para mí, la Caña es lo mejor de este Cd., aparte claro está de las magnificas Saetas. En la Caña, Kiki de Castilblanco ejecuta todo el juego puro del compás que corona muy bien con el Cambio. Manda y templa en la Petenera desde el primer verso hasta terminar el desarrollo del palo en la misma línea ecléctica que utiliza sin escuela definida.

Termina el trabajo con dos magnificas saetas, la primera por Carcelera, suspira y duele al mismo tiempo lanzando el dardo a nuestros oídos, no se puede cantar mejor la Saeta, tanto, que se desea estar pronto en Semana Santa para respirar el ambiente de la Pasión de Cristo. Es decir, termino diciendo, que reconocemos escuchando a Kiki de Castilblanco, a unos de los mejores saeteros de la actualidad, y a las pruebas me remito.