Paseo Flamenco


Discos Flamencos
Massimo De María
MDM, 2008
Pablo San Nicasio Ramos


No es fácil sacar discos de guitarra flamenca y menos si uno no es español. No obstante ya no son tan escasas las muestras de interés de virtuosos extranjeros hacia los toques andaluces. Es más, casi son ellos los que tienen menos reparos en lanzarse a editar su disco en comparación con los españoles. Mucho más temerosos y necesitados de vincularse por lo general a una discográfica o equipo promocional de garantías. Sea como fuere, en los dos últimos ejercicios no han parado de salir tocaores foráneos con un interés desmedido por nuestra música. Cualquier lector de esta página sabe de lo que hablo.

Además, es cierto que, si bien la calidad del flamenco que aludimos es desigual, todos y cada uno de ellos son intérpretes con unas condiciones más que notables para la guitarra. De ahí que desde el principio no tengan complejos en afrontar estilos y técnicas flamencas de la mayor dificultad. Ya sea versionando a otros o componiendo ellos mismos sus temas.

En este corte vemos al italiano Massimo de María, guitarrista que con su trabajo “Paseo Flamenco” parece optar por la doble tarea de crear flamenco y proponer su visión de míticos cortes del pasado.

La segunda opción creo que es en la que más acierta nuestro guitarrista. Sus arreglos y versiones de los lorquianos “La Tarara”, “El Café de Chinitas” y “Anda Jaleo”, sin ser joyas ni ofrecer un modelo rompedor de hacer guitarra, sí respetan y recrean de manera personal y a la vez fiel al original, el concepto flamenco y popular que se les supone.

En otra línea están los seis temas restantes de este “Paseo Flamenco”. Está claro que hay una buena técnica asimilada, sobre todo de picado, variedad rítmica (se agradece una farruca) y una apreciable flamencura, pero noto escasa creatividad melódica y tímbrica como para catalogar este disco más allá de lo discreto.

Quizá estamos ante una reiteración de las texturas propuestas dentro del combo flamenco tradicional, materiales que introdujera Paco de Lucía hace más de cuarto de siglo y que hoy día están en una evolución mayor que la intuimos aquí. A estas alturas una guitarra flamenca tiene que ir, quizá, algo más allá. En todo caso, Massimo de María cuenta con la ventaja de, como todos los que le antecedieron, su gran juventud y una estupenda dosis de ambición aventurera. Algo que se le supone habiéndose metido en las veredas flamencas desde fuera. Y habiendo llegado hasta aquí.

Disco que se elaboró en el país transalpino y que, además, se nutre en sus instrumentos acompañantes de músicos italianos. Salvo en el caso del cante, donde interviene la cantaora Sara Holgado Pérez, destacando en “En el Café de Chinitas”.