Pá saber de flamenco vol. 4


Discos Flamencos
V.V.A.A.
Universal (2007)
Pablo San Nicasio Ramos


Cuarta entrega de la colección que el sello “Universal” nos propone para que nos ilustremos y aprendamos lo que es flamenco. Bueno.

Álbum recopilatorio que mezcla de todo un poco. Mayormente grandes nombres y temas que nos vienen a recordar que el flamenco, de un tiempo para acá, ya no es sólo una música autóctona, sino más bien un lenguaje que trata a toda costa de aglutinar estilos, estéticas y autores de todo tipo para enriquecer, seamos biempensantes, al propio y primigenio arte jondo. Arte que hace lustros llegó a tales cotas de perfección en su técnica original, que empezó a notar como le reventaban las costuras.

Lo más conveniente es agrupar las propuestas de este disco para que su orden, el que ha escogido “Universal”, no nos descoloque.

Del flamenco más antiguo nos llegan los ecos de Manolo Caracol. Una malagueña y soleares grabada en sus “Canasteros” madrileños en el año sesenta y cuatro, del veinte. Se oye el ambiente, hasta el choque de cubatas y uno acaba diciendo…si han remasterizado el cante hasta dejarlo nítido y claro, como de estudio, podían haber hecho lo mismo con lo demás y quitar lo que sobraba, comentarios y hasta conversaciones desconocidas incluidas. Desde luego a Melchor de Marchena no, que toca fabulosamente.

De fines de los sesenta y principios de los setenta se incluyen temas de intérpretes pongamos, opuestos. Antonio Mairena clava unas siguiriyas propias. Porrina, el marqués, se recrea por jaleos de su tierra y el Chato de la Isla sube aún más el listón por fandangos. Cante que repiten Los Rocieros en la pista duodécima.

Es la parte más distinguible del disco. La que muchos oyentes de ahora pasarían rápido, otros estudiosos la analizarían hasta el extremo y las discográficas incluyen por aquello de la conciencia tranquila.

La parte de guitarra viene representada por los dos más grandes de entre los tocaores vivos. Paco de Lucía pone de su parte los tangos “Cositas Buenas” y las alegrías “La Barrosa”. Dos piezas de su última época. Los tangos son una vanguardia imperecedera que algunos siguen viendo producto de la necesidad comercial, y lo segundo las ALEGRÍAS de Paco. Ya puestos nos podían poner un toque de diez años antes y aquí no ha pasado nada.

De Manolo Sanlúcar “Maestranza”. Pieza de su histórica “Tauromagia” que supone una buena muestra de su estilística compositiva.

El cante de mestizaje, de ruptura y de nueva onda llega con caballos ganadores. Si antes hablábamos de alguno de los cantaores que “ordenaron” el cante de su tiempo, ahora lo hacemos de artistas que lo pusieron “patas arriba” décadas después.

José Monge abre este álbum “Caminando” por rumbas y sigue poco después versionando con Ana Belén el “Amor de Conuco” que también cocinan con su estilo Michel Camilo y Tomate. Estos al final. Maravillosa música que las manos, gargantas y cuerdas de esta gente hicieron patrimonio de todos los gustos.

Lole y Manuel se acompañan de la música sinfónica para grabar la “Asturiana”, sobre ideas de otro Manuel, de Falla. Las orquestaciones quedan muy postrománticas, muy de Brahms, Bruckner…

Enrique Morente y Alfredo Lagos versionan a Albéniz con una serenata que mete entre paréntesis la “Granada” del catalán. Estaba en el “Pequeño Reloj” que hace dos años regalaba Morente. Todavía no pide la hora. (Buen detalle el de poner al guitarrista con el mismo tipo de letra, lo que no se sabe es porqué en los demás temas no se hace lo mismo.)

Doña Carmen Linares también versiona (tendencia esta que confirma las teorías de arriba) el tema de Vainica Doble “Quiero tu nombre olvidar”. Con Gerardo a la guitarra es más fácil que nos olvidemos del cuerpo que de la canción. Es lo que pasa cuando se torea con los vuelos del trapo o se cambia de timbre porque sí, porque se puede. Nos quedamos con vuestra cara, maestros.

Y luego “Pitingo” y “La Susi”. El primero, artista de nueva y exitosa llegada que hace soulerías con los “Habichuela”. No sé si dos melismas valen para crear un cante nuevo, a mi me parecen bulerías de toda la vida con giros originales pero vamos… “La Susi” canta “Amar por amar” para añadir más puntos de descuento en la lista de la compra.

Las colecciones para introducir en esto del flamenco podrían incluir manual de instrucciones de cierta sofisticación. Nos pondrían en la pista de lo que oímos, traerían de la mano a los nuevos aficionados y no les perderían en la jungla del todo vale. Cuidando estos aspectos y otros, como la misma “postal” que hace de portada, haríamos piña.

Pero si al final discos como este acaban ayudando, bienvenidos sean.