Origen e Historia Íntima del Flamenco


Libros
José Ruíz Mata
Ed. Almuzara, 2021
Antonio Nieto Viso


Origen e Historia Íntima del Flamenco


Escrito por

José Ruíz Mata


Editorial Almuzara, SL; 2021
Autor.
Antonio Nieto del Viso



“Se trata (el flamenco) de un canto netamente andaluz que existía antes que los gitanos llegaran, como existía el arco de herradura antes de que los árabes lo utilizaran como forma característica de su arquitectura. Un canto que ya estaba levantado en Andalucía, desde Tartesos, amasado con la sangre de África del Norte y probablemente con vetas profundas de los desgarraos ritos judíos, padres hoy de toda la gran música esclava”.

Federico García Lorca, Arquitectura del cante jondo




Con esta bella y acertada definición que nos dejó nuestro granadino universal, quiero comenzar a desgranar este valiente libro escrito por José Ruíz Mata, que nació en Jerez de la Frontera en 1954. Se ocupa en general de la historia del flamenco, y en particular de la aportación de los moriscos, que ocupa gran parte de la obra elaborada con la ayuda de una amplia bibliografía, ha podido llegar a conclusiones, que evidentemente he sintetizado en la medida de los posible, más que nada por razones de espacio.

Entramos ya en materia, en la página 21, leemos. La figura del morisco nace a raíz de la nueva derrota de los musulmanes, hasta ese momento mudéjares, tras la sublevación producida en el Albaicín de Granada a finales de 1499, y posteriormente, en las sierras del Reino de Granada, a causa de la intolerancia del cardenal Cisneros y de los abusos y exacciones de las autoridades castellanas. Hechos que se exponen aquí con los datos y sus posteriores consecuencias con todo lujo de detalles, sobre todo en lo referente a su música.

Seguimos avanzando en la lectura, y nos detenemos en la página 49, en la que el crítico literario nos dice: Otro rastro de la huella morisca en el flamenco está en los verdiales que se dan en la Axarquía, valle del Guadalhorce y Montes de Málaga, que cree que son de ascendencia morisca.

Y continúa afirmando que la malagueña (en este siglo el verdial era conocido como malagueña) tienen sin duda origen moro, y son, sin haber sufrido alteración alguna de las melodías que cantaban acompañándose del laúd, los súbditos de Iba al-Kamar y Boabdil. Probablemente, las palabras mismas no son más que la traducción de algunos antiguos romances.

También coincide con lo que nos dejó escrito en su día Blas Infante, que la integración de lo morisco en lo gitano, pero no porque el morisco se cobijara en las comunidades errantes de gitanos, esto habría dado un mestizaje en el que se hubieran disuelto parte de la personalidad de cada uno, Su hipótesis de este trabajo, es que no existió esa mezcla de cultura gitana y morisca, sino que el morisco se hizo pasar por gitano sin tener que incorporarse a la vida errante. Lo cual no es óbice para que algún morisco se internara en la sierra para hacerse bandolero o se refugiara en las caravanas de gitanos.

En el capítulo dedicado a la música andalusí lo deja bien claro, por eso lo vamos a transcribir prácticamente en su totalidad. Dentro de la música existen los sistemas armónicos: El modal y el total. El sistema tonal será el que se implante en occidente a partir del siglo XVIII y dará lugar a lo que se llama música clásica.

El sistema modal es muy anterior, es la música de la antigua Grecia y la que se difunde por el Mediterráneo durante la Edad Antigua. Es también la música oriental, que se asocia a la árabe, el modo magnum, que se caracteriza por un orden específico, una organización obligatoria del espacio y de los tonos en el que impera el estado emocional del intérprete.

La escala que se utilizaba en Alándalus, por querer darle una procedencia árabe, se le ha llamado arábigo-andaluza: para nosotros, Alándalus participó en la construcción de la civilización islámica.

Significa el autor de este volumen en la página 81 que: Durante la época andalusí, se gesta una música que tiene caracteres propios. Una música que viene de antiguo, del mundo del Mediterráneo, de griegos, romanos, de los autóctonos de esta tierra, que se vio enriquecida por la música árabe, por la judaica y tantas otras que traían consigo todos esos artistas que llegaron a Alándalus en busca de una tierra de promisión.

Leemos que: se denomina música andalusí a la desarrollada en Alándalus y que llevaba por los moriscos en su destierro, se hamantenido hasta a nuestros días en los países del Magreb. También es conocida como hispanomusulmana o arábigo- andaluza.

Tiene un lugar destacado para la figura de Ziryab, el primer músico que procedente de Bagdad llegó a la corte cordobesa de Abderramán II, que con una serie de canciones y melodías populares las estructura según sus conocimientos obtenidos en oriente para crear la nuba.

Se centra el estudioso en distinguir dos maneras de concebirla música en Alándalus: la cortesana y la popular. Como cortesana, podemos considerar a la nuba. Por otro lado, se ocupa de la moaxaja y el zéjel, que son composiciones populares junto a los posteriores romances moriscos; más breves en su estructura dinámica. Luego, lo más significativo del período andalusí son: la nuba, la moaxaja, con su remate a jarchas, y el zéjel.

Continúa diciendo que: Que si queremos buscar los orígenes del flamenco, lo andalusí es solo un paso más. El flamenco tiene que ver con la conciencia primigenia de un pueblo como tal y ancla su pasado en la noche de los tiempos.

Como sistema modal, el flamenco es un cante muy reglado; el cantaor puede incluir melismas, quejidos, algún adorno, pero la ejecución debe ajustarse a unos cánones muy precisos. Cada palo se sigue ejecutando hoy día como antiguamente, es más, se valora cuando el cantaor se le aprecia un sonido antiguo; toda innovación termina siendo una canción aflamencada, no flamenco.

A mi juicio, con todo lo expuesto por el señorRuíz Mata, abre una nueva línea de investigación en profundidad, ya que como precisa en la página 109: el flamenco hunde sus raíces en lo morisco o, mejordicho en lo andalusí, puesto que a través de Alándalus es como se nos ha transmitido todo el conocimiento ancestral de nuestro pueblo. Por eso el flamenco nace alrededor del lago Ligustino, cuna de la cultura andaluza occidental, por eso Jerez es heredera de Asta, la capital tartésica, donde surge nuestra más genuina cultura, el flamenco, una manera de vivir, una filosofía.