No duerme nadie


Discos Flamencos
Gregorio Moya
La Drogueria, 2023
Antonio Nieto Viso


No duerme nadie

Gregorio Moya


Guitarras. Alejandro Torres, Pepe Habichuela, Montoyita, y Niño Seve
Bandurrias y laúdes. Manuel Navarro, Antonio Beato, y Chemi López.
Acordeón. Jara Armenta
Guitarra acústica eléctrica y bajo. Chemi López
Percusión Álvaro García
Batería. Emilio Silvestre
Coros. Yolanda López y Jara Armenta

Por Antonio Nieto del Viso

A las dieciséis horas y diecisiete minutos del 13 de diciembre de 2010, se han cumplido 13 años de la muerte de Enrique Morente en la en la Clínica La Luz de Madrid.

Estos datos, vienen a colación porque el cantaor de Argamasilla de Alba Gregorio Moya, ha puesto en circulación un Cd. con catorce temas que están dedicados como homenaje a Enrique Morente, que aunque parezca un copista, o un imitador. Desde mi punto de vista, no es ninguna de las dos cosas, sino que su admiración le ha llevado a introducirse en la obra de este artista universal hasta en los mismísimos acentos, que podemos apreciar en su obra discográfica.

Por supuesto, desde siempre he respetado y respetaré otras opiniones y el libre albedrío de cada uno de ustedes. Estas son mis conclusiones después de atentas audiciones de esta obra.

En primer lugar, empezamos nuestra admiración con el título Estrella” unos tangos recreados por Morente que nos pone sobre aviso de las primeras innovaciones sin perder un ápice de originalidad. Los coros se encargan de hacer un buen trabajo ilustrativo en esta ocasión.

“El niño yuntero” que está comprendido dentro del trabajo que en su día el maestro homenajeó a Miguel Hernández. Es una malagueña chaconiana y de la Trini que completa magistralmente con el fandango de Granada según Frasquito Hierbabuena.

“Voces doy al viento” es un nuevo tema donde quedamos sobrecogidos por esta seguiriya por el estilo de Curro Dulce y de Manuel Molina en versión de Chacón, que Diego Moya saca adelante muy bien mirándose en el espejo morentiano, que a partir de aquí buscó nuevos horizontes hasta que consiguió poner nuevas bases con su talento artístico.

“Decadencia” nos transmite unos fandangos personales que Gregorio Moya saca adelante poniendo toda su alma flamenca por delante.

“Compañero” es otra ocasión para poner de manifiesto la perfecta ejecución de un taranto ejecutado muy detenidamente que cuadra en aires de cartagenera de don Antonio.

Seguimos chaconeando, si se me permite la expresión con “La que vive en la Carrera” una granaína muy bien detallada, que el maestro granadino nos dejó con su homenaje a maestro jerezano, uno de los más importante de los artistas flamencos de todos los tiempos.

Otro de los grandes cantaores que Morente conoció y aprendió de él, Rafael Romero del que se notan sus influencias en el título “Mis males”, una petenera de ricos y bellos matices con el oído puesto en la versión de la Niña de los Peines, que esta aprendió desde la modalidad de Medina el Viejo.

Con la colaboración de Pepe Habichuela, todo un lujo, nos trae a la memoria las formas recreadas por Enrique de los cantes de Triana con la soleá apolá como eje central y el estilo de Juan Breva como complemento.

“El sueño va sobre el tiempo” es una forma especial de cantar por tientos y tangos de manera muy personal y especifica a tener en cuenta.

Suenan los bellos acordes gaditanos en “Si mi voz muriera en tierra”, unas alegrías sustentadas en un poema de Rafael Alberti, donde los coros adornan los tercios en perfecta conjunción con el cante y los instrumentos intervinientes.

Finaliza la parte clásica con el conocido tema “El pensamiento me anima”, donde la caña resulta de antología, y nos pone a prueba en los continuos momentos musicales en los tercios, donde se percibe perfectamente el personal estilo recreador de Rafael Romero con el remate final de María Borrico.

Cada vez va siendo más frecuente, que los artistas flamencos interpreten en sus recitales canciones de música ligera. Aquí no es una excepción, los tres últimos cortes están dedicados a temas como, “Pequeño val vienés, “La aurora de Nueva York” y “Aleluya.

Con estas impresiones sobre el cantaor Gregorio Moya, me despido de ustedes deseándole unas Felices Fiestas y un Próspero Año 2024.