Naranjito de Triana


Discos Flamencos
Naranjito de Triana
CAF, 2009
Antonio Nieto Viso


Naranjito de Triana con la guitarra de Manuel Domínguez

José Sánchez Bernal, mundialmente conocido como Naranjito de Triana, fue un artista muy importante en la época que le tocó vivir, nada fácil por cierto, tuvo que compartir sus cualidades en los escenarios con grandes cantaores, como: Antonio Mairena, Fosforito, Chocolate, Chano Lobato, Terremoto de Jerez, o el Lebrijano, por citar a algunos, ya que sería farragoso enumerar con cuantos compañeros de generación actuó.

A mi juicio, las excesivas facultades de Naranjito, le trajo algún que otro disgusto por la incomprensión de una parte de la afición y de la crítica, que no comprendieron su cante. No voy a entrar en detalles, pero afortunadamente, el Cante admite (siempre dentro de unas reglas) la expresión sonora según la sienta el interprete en cada momento de su vida. Este hombre, que nació en Sevilla el año 1933, al que tuve la suerte de tratar, y presentarlo en algunos festivales, tenía un timbre de voz excelente que supo utilizar perfectamente para su oficio, que unido a su desmesurada afición por aprender, que en su madurez salió a flote de forma natural, a lo que hay que añadir sus amplísimos conocimientos del toque, razón por la cual dominó y sobresalió en la gran mayoría de palos, aunque en lo que más destacó fue en soleares, peteneras, malagueñas, cantes de Levante, y fandangos naturales.

Desgraciadamente, Naranjito de Triana, no pudo disfrutar de su madurez tras su retirada de los escenarios, puesto que el 23 de de Abril de 2002, una trombosis cerebral acabó con su vida. Estoy seguro que la historia le pondrá en su sitio, ahora que ya han pasado algunos años, los expertos podrán analizar su obra con total objetividad, al menos, eso es lo que espero.

Con este 5º cd. dedicado a honrar la memoria Naranjito, el Centro Andaluz de Flamenco cierra de momento este ciclo, que estoy seguro continuará, puesto que el amigo Ricardo Pachón, me consta, que guarda en su archivo miles de horas, que a medida que se vayan digitalizando serán puestas al servicio de nuestra cultura, un período muy importante del último tercio del pasado siglo XX cuando los festivales flamencos alcanzaron su máximo apogeo.

En este cd., he encontrado grabaciones comprendidas entre 1977 y 1978, un año muy interesante flamencamente hablando. La calidad técnica y artística están bastante bien, sonando además las bellas falsetas que manejó el desaparecido guitarrista Manolo Domínguez.

Estas son mis conclusiones después de una exhaustiva audición: el primer corte, con una duración de trece minutos y cincuenta y dos segundos, me ha parecido una antología de soleares de Triana de distintas escuelas y de creadores de la otra orilla del Guadalquivir, donde está este famosos y singular barrio, donde se forjaron con metales de payos y gitanos cantes exclusivos, evidentemente, hemos escuchado las variedades alfareras que Naranjito conoció muy bien aprendiéndolo en directo de sus antepasados. En esta grabación el listón está muy alto, sobre todo cuando cierra con su propia llave con un polo, ¡¡que poquitos cantaores son capaces de conocerlo y de cantarlo!!.

La lección magistral sigue con los fandangos del Gloria, en los que destacan la profusión de tonos, que demuestra su afición, y nosotros añadimos que fue uno de los alumnos más aventajados del Niño Gloria, que aunque jerezano de nacimiento, se quedó para siempre en Sevilla, y que cuando perdió la voz se dedicó a la venta de pescado.

La Rubia de Málaga, Niño Medina, y la Niña de los Peines se perciben con toda su grandeza en unas peteneras, que José Sánchez Bernal demostró conocer y cantar en su vida como cantaor, que dedico muchas horas de estudio para alcanzar la perfección con su personalidad inconfundible.

Como buen andaluz, amante de su tierra, y español hasta la medula, bajo unos fandangos del Gloria denunció las injusticias del pasado sufridas por la gran mayoría de habitantes de nuestra Comunidad; una temática que no se pudo utilizar hasta la aprobación de nuestra vigente Constitución de 1978. Aunque José Menese, el Turronero, y Manuel Gerena como pioneros, sufrieron multas impuestas por la autoridades gubernativas del régimen anterior.

Los aficionado le debemos mucho a Naranjito por su aportación a dar a conocer cantes y estilos de creadores poco conocidos, como es el caso de el Titi, que gracias a él se ha salvado del olvido cantando los Tangos de Triana contenidos en el corte cinco. La belleza, el equilibrio, el señorío y el compás, se funden con aires de ida y vuelta para crear un ambiente sonoro de maestría que supo aportar a todo lo que hacía.
Como tuvo una privilegiada voz, y le gustaba agradar a los públicos, en una noche de verano de finales de los setenta, cantó por caracoles al estilo de Chacón, que podemos comprobar cotejandolas en las antiguas grabaciones de papa del cante.

El cd. se cierra con un tributo , y un homenaje a don Antonio Chacón por malagueñas que el genial maestro jerezano creó y que ha seguido una línea ascendente hasta la actualidad, y creo que seguirá practicándose. Remata Naranjito las malagueñas con un verdial al más puro estilo, como saben hacerlo los grandes artistas.