Mujeres de la Bética


Discos Flamencos
Varias Artistas
Universal Music, 2008.
Pablo San Nicasio Ramos


Hace no mucho hablaba yo con Romualdo Molina y el maestro me aseguraba que, a pesar de lo descompensado en las referencias históricas, la mujer tiene tanto peso en la evolución del cante flamenco como los hombres.

Es más, se podrían establecer en cada época paralelismos entre grandes cantaores y sus correspondientes complementos femeninos. Mujeres en equivalente dotación de flamencura, condiciones, don de públicos y capacidad evolutiva.

Otra cosa es la época histórica de la España que vivieron y los prejuicios de clase, raza, etc. Pero mimbres había. En Jondoweb hablaremos de ello, sin duda.

Muestra del caudal flamenco del sexo femenino lo encontramos en el disco “Mujeres de la Bética”. Recopilación de una veintena de cantes, algunos exclusivos, que tres grandes cantaoras grabaron durante los años sesenta y setenta del siglo pasado.

Por orden de aparición, encontramos seis cantes de Antonia Gilabert Vargas, “La Perla de Cádiz”. (Cádiz, 1925 – 1975). Tremendamente dotada para el compás, esta excepcional intérprete por bulerías llegó al corazón de todos los que la escucharon, siendo considerada por Camarón como “la mejor”. Cantaora que, como queda dicho, se situó mejor en los cantes gaditanos y festeros, imprimiendo ritmo a todo lo que interpretaba. Algo que se puede ver, sin ir más lejos, en los fandangos que se incluyen en este disco. Acelerados y acompasados hasta la duda existencial.

Mujer de huracanado flamenco en la garganta, “La Perla de Cádiz” aparece en tres bulerías (a pesar de que las primeras estén catalogadas como tientos), una rumba, fandangos y tientos-tangos.

Mención aparte para Encarnación Marín, “La Sallago”. Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) 1919. Representada aquí en nada menos que doce variados cortes.

Cantaora de tardía aparición discográfica a cuenta de los “deberes” matrimoniales, nos encontramos con una artista de mayor repertorio y registros que la anterior, cuya gitanísima voz marcará un antes y un después por marianas, serranas y sobre todo por peteneras.

No fue una artista cabecera de cartel, pero sí supo desenvolverse con soltura entre las primeras figuras sin desmerecer en nada. Teniendo a la vez un bagaje y una sabiduría que, queda dicho, no explotaron de manera notable hasta la vejez.

Si por algo cobra verdadero fuste este “Mujeres de la Bética”, es entre otras cosas, por incluir la variedad de estilos que dominó “La Sallago”. Voz que recuerda a la actual garra de “La Macanita”…o más bien al revés.

La tercera invitada en “Mujeres de la Bética” es Adela “La Chaqueta”, (Cádiz 1918-Jerez de la Frontera 1995).

Miembro de una gloriosa saga flamenca, “La Chaqueta” destacó por una afinación y virtuosismo vocal fuera de toda duda. Aparece aquí versionando por bulerías dos canciones populares: “Sierra de Luna” y “Dónde estás Corazón”.

Disco que queda además engrandecido por las inimitables guitarras de acompañamiento con que cuenta: nada menos que Ramón de Algeciras, Diego del Gastor o Antonio Arenas, entre otros. Miembros de la última generación de tocaores consagrada íntegramente al toque para cantar y bailar. Y eso a pesar de que, en muchos casos, estos guitarristas tenían sobradas condiciones para la carrera en solitario.