Morisca


Discos Flamencos
La Yiya
La Drogueria Musica, 2014
Marcos Escánez Carrillo


Conocí a Ana Ramírez en un concurso que sólo celebró su primera edición, en un pueblo de la Alpujarra almeriense. Yo estaba de jurado, aunque realmente me llevó allí la casualidad. Fueron tres días intensos de escuchar a muchos y buenos artistas, y lo cierto es que en la fase previa de clasificación para la final, Ana Ramírez tuvo una actuación que no merecía más mención que la de cantar con suficiente calidad como para que nadie dudara de si debía o no debía estar en la última y definitiva prueba.


El día de la final coincidí con Ana en uno de los pocos restaurantes locales y en la barra empezó a calentar la voz por lo "bajini" con su guitarrista y compañero Miguel Angel Carrillo. Allí me quedé un buen rato (más de dos horas) y Ana cada vez soltaba más la voz. En cualquier otra circunstancia, me hubiera acercado, pero atendiendo al papel que me tocaba jugar como miembro del jurado, me quedé con todas las ganas del mundo y me marché.

Tres horas después pude comprobar al pasar por la puerta del establecimiento en dirección al concurso que la Yiya seguía dentro cantando, ya sin autolimitación ninguna. Pensé que estaba machacándose la voz irresponsablemente sin considerar que dentro de muy poco rato se jugaba uno de los premios.

Pues bien, esa noche la Yiya salió al escenario y en el momento que abrió la boca entendí que me había equivocado en mi anterior juicio, que su garganta era un privilegio de fortaleza natural y su filosofía es la de los artistas de tiempos pasados, que vendían su arte como algo anecdótico, porque el flamenco no era su medio de vida, sino su forma de vida. Esa es la constante irónica e histórica de este arte.

Y eso, justamente eso, es lo que ha quedado plasmado en este disco titulado "Morisca", el cante de la Yiya con todos los elementos del flamenco bien hecho: afición, conocimiento, entrega, sentimiento, afinación, riqueza y expresión.

Se hace acompañar de la guitarra de Antonio García, para interpretar tonás, soleares, seguiriyas, malagueña y abandolao, alegrias, tangos, bulerias y nanas.

Hay que añadir que las letras de Manuel Velazquez son flamencas y están perfectamente contextualizadas, que tanto echamos de menos en estos tiempos. Peo en este trabajo no encontrarás músicas nuevas, ni tan siquiera una voz nueva... la voz de la Yiya es una voz que suena y huele a flamenco.

La forma de abordar los cantes que tiene Ana Ramírez obedece a la actitud del cante sin artificios, de frente y con la más absoluta honestidad. Creo que esta es la mejor forma de describir una forma de cantar que aglutina la autenticidad de los artistas que recuerda en sus interpretaciones: Tío borrico, Antonio Mairena, Fernanda de Utrera o a la misma Carmen Linares. Ahí es nada...