Mis recuerdos de Antonio Mairena


Libros
Juan Antonio Muñoz
JAM y EFV, 2007
Antonio Nieto Viso


"Mis Recuerdos de Antonio Mairena": Así titula el guitarrista Juan Antonio Muñoz Pacheco, manchego de Villanueva de los Infantes, su interesante libro que ha escrito sobre el maestro don Antonio Mairena.

En 131 páginas muy amenas, ilustradas con numerosas fotografías, se leen de un tirón, engancha al lector nada más comenzar. El autor narra en primera persona su opinión sobre el Arte Flamenco en el Cante y el Toque, del que él es un verdadero especialista con muchos años de recorrido en el que ha acompañado a grandes cantaores, incluido el propio Mairena en el calor entrañable de su hogar de Madrid, cuando el cantaor venía a sus actuaciones a Madrid, o cuando lo trataron de su dolencia cardiaca en el Hospital Doce de Octubre, gracias a los contactos de Juan Antonio Muñoz con el equipo médico del doctor Cossío, que lo conocía por trabajar él en este prestigioso centro hospitalario.

Tuvo el acierto de grabar en cinta magnetofónica el cante del maestro cuando los dos se ponían a pasar un buen rato, y para hablar de sus cosas, joyas que atesoró en su día, y que hoy ha tenido la deferencia de darlo a conocer en parte en ocho cantes adjuntos al libro en un Cd bajo el título: 50 Años de Luz y Duende", en homenaje al disco que el de los alcores quiso grabar y no pudo. Estamos ante ocho cortes que son auténticas lecciones flamencas.

Hay un apartado en el libro, en el que Juan Antonio se pregunta si traiciona la amistad del maestro, incluso se crea un problema de conciencia.

Para tu tranquilidad, querido amigo, te diré que la inmensa mayoría te lo agradecemos de todo corazón. Así se vienen abajo muchos tópicos negativos propagados por algunos de los que le adoraron en vida, cuando estaba en la cumbre del éxito. Si Mairena, amigo tuyo, se dejó grabar, lo puedes considerar como un acuerdo tácito para que lo publicaras cuando lo creyeras oportuno; esta es la ocasión para conocer al cantaor en privado, que tanto dio, y poco recibió. Es más, pienso que don Antonio, el de Mairena, está en la historia como uno de los más importantes de su tiempo, por tanto es acertado sacar el libro a la luz para conocer su obra en toda su extensión. Fue una figura que recibió como herencia de sus antepasados ese Arte con el deber de transmitirlo a las siguientes generaciones para perpetuar ese legado de Andalucía, guste, o no guste.

Por otro lado nos da a conocer el lado más humano de Antonio Cruz García, que sufrió muchos desengaños en silencio, ya que muchos no llegaron a comprender la doctrina flamenca que él creó.

En el libro llama la atención sobre todo cuando reproduce en sus páginas las cartas que como amigos se escribieron, en las que nos sorprende un hombre que solo fue a la escuela dos meses; evidentemente con faltas de ortografía, pero con una sintaxis perfecta. Hubo una amistad pura, como la que puede haber entre un padre y un hijo. Admirable, no todos hemos tenido la suerte de haber sido amigo de este genial artista. Parte de esas confidencias nos las regala Juan Antonio con la correspondencia que mantuvieron entre 1973, hasta poco antes de la muerte de Antonio en 1983.

Juan Antonio Muñoz, es un hombre valiente y honesto, lo demuestra cuando reconoce que no estuvo bien acompañándolo en el famoso recital de Osuna, debido a que estaba algo bebido, y no pudo tocar todo lo bien que hubiese querido. El maestro le disculpó diciéndole: "Que no se preocupara, que un mal día lo tiene cualquiera". El guitarrista amigo lo respetó tanto, que nunca le dijo la verdad. Un acto de sinceridad que dice mucho de este hombre al reconocer su culpa públicamente.

El libro finaliza aclarando la polémica que se generó en su día con lo de la Soleá de Charamusco, que Antonio incluyó en su último disco "El Calor de mis Recuerdos". Pero mi consejo es que, lean detenidamente todo su contenido, y después ya me dirán.