Mi saeta


Discos Flamencos
Aroa Cala
Bujío (2009)
Perico de la Paula


Unos años después del Concurso de Cante Jondo, en 1934, Turina insistió en la dialéctica entre la música litúrgica y popular: “si los cantos orientales de las primitivas civilizaciones penetraron en la música litúrgica, ésta, a su vez, influenció las canciones de trovadores y juglares, prestándoles el contorno de sus líneas melódicas y la modalidad característica de sus escalas”. Dos años más tarde concluyó, precisando su hipótesis: “El canto litúrgico medieval, y más precisamente el canto Eugeniano, llamado Mozárabe, genuinamente español, es, indudablemente, el origen de nuestros cantos del sur”.

Hay que admitir que al contrario de los estudios de Falla que comprobaba e intentaba demostrar el carácter gitano del cante jondo, el compositor sevillano tuvo especial interés en acercarse a los orígenes del canto popular andaluz. Oponiéndose al flamenquismo de su época y como alternativa a la tesis gitanista de Falla, Turina se acercó a la saeta como modelo musical básico del cante jondo.

En una serie de artículos, publicados en la prensa entre 1928 y 1945, distinguió entre la saeta antigua –primitiva, tradicional o popular, derivada de los cantos de Aurora o Rosarios anteriores al siglo XIX– y la saeta moderna, semanasantera o aflamencada, que, como subrayó, su base principal es la siguiriya o seguidilla gitana con unas letras religiosas.

Mientras que la saeta antigua-tradicional se basa en una melodía sin floreos, ni jipíos, pero honda y emocional, la saeta moderna tiende a ser un espectáculo como consecuencia del virtuosismo del cantaor flamenco que la ha evolucionado a cotas sorprendentes y se ha apropiado de ella.

Una muy buena muestra de lo que es la melodía y las formas cantaoras de la saeta moderna flamenca, la podemos escuchar en el trabajo discográfico de Aroa Cala, joven cantaora de El Puerto de Santa María pulida artísticamente en Sevilla, editado por Bujio Producciones y producido por Juan Jesús Betanzos, titulado “Mi Saeta”.

El trabajo se inicia con un poema saeteril de Pepe Marin acompañado a la guitarra de Antonio Higuero que hace las funciones introductorias del trabajo.

El segundo corte del disco nos traslada a la calle, hábitat natural de la saeta y tras los toques de la trompeta y el murmullo de la gente pidiendo silencio se inician los ayes de la cantaora portuense bajo las formas de una saeta por seguiriya clásica y en este caso con doble llano y sin florituras.

Al toque de un ronco tambor y una corneta reza Aroa Cala al Nazareno con una saeta por seguiriyas, con un doble floreado ligado al macho de la seguiriya de Manuel Molina y con un cambio de Martinete puesto en alza por los saeteros malagueños y el cantaor malagueño Antonio Canillas, quizás hoy día esta es la máxima y más dura saeta que se está recogiendo en los concursos, para la que se necesitan unas facultades enormes de las cuales da fe Aroa Cala. Hay que tener en cuenta que muchos cantaores la intentan realizar pero después del doble cuando hay que realizar el macho de Manuel Molina la mayoría le corta tercios o los acelera con el fin de aliviarse y llegar con soltura al cambio por martinete, este no es el caso de Aroa Cala que lo realiza ajustado y sin engaño y resuelve el cambio conforme a las formas saeteriles.

Una obra de arte es la saeta por carcelera, Córdoba puede haber sido su germen de inicio, además allí gozo de gran popularidad. Aroa Cala igualmente nos deja una muy buena versión realizada con fuerza, con soltura en los floreos, los cuales en el remate final son muy espectaculares y efectistas.

La elección del Martinete y la Tona para el siguiente corte es de acertada elección ya que dota a la saeta de un carácter patético que casa perfectamente con el espíritu de la Saeta.

En el siguiente corte Aroa Cala dota la saeta de un desgarro no realizado en ninguna de las anteriores, quizás esta saeta es lo mejor del disco, sin desmerecer en absoluto las demás, pero en esta saeta de cambio o saeta malagueña Aroa Cala esta simplemente impresionante. Realiza el doble floreado con el macho de Manuel Molina, el remate alto de la saeta por seguiriyas ligado con el tercio de unión para terminar con el remate de martinete.

Aires más cortos, con mas desgarros más cercanos a la tierra de Aroa Cala, esta saeta es clásica pero diferente a la primera, su inicio es distinto, más cercano a las formas jerezanas. Presenta dos tercios mantenidos al final de los floreos, uno justo antes del doble clásico que en este caso es floreado y el otro al final del mismo, remata al final la saeta de manera clásica.

Vuelve a sonar la guitarra de Antonio Higuero en la saeta de Antonio Machado, donde Aroa Cala nos deja una versión distinta a la que cantó Camarón de la Isla y a la que grabó el Pele, en esta presenta tercios distintos y tonalidades distintas.

Este disco refrenda de alguna manera todos los premios que posee la cantaora del Puerto de Santa María por saetas y a mí me queda por decirles que estamos ante una saetera larga tanto en conocimientos, facultades y estilos, que ha realizado un trabajo muy digno y honesto. Enhorabuena.