Mercedes Ruiz en el teatro Fígaro


Opinión
Manuel Ríos Ruiz


RECITALES DE MERCEDES RUIZ EN EL TEATRO FIGARO



La trayectoria de Mercedes Ruiz ha sido brillante desde niña, obteniendo diversos e importantes galardones y estrenando varios espectáculos de relieve. En “Baile de palabra”, con un acertado libreto camerístico del autor cordobés Francisco López, la bailaora jerezana alcanza la plenitud de su sabiduría y personalidad artística, como a demostrado en sus recitales en el madrileño Teatro Fígaro.

Mercedes Ruiz, en esta ocasión interpreta cinco estilos, en los que la música manda, el cante exalta y el baile redondea. Cinco estilos hilvanados con transiciones dialécticas, para dar paso al siguiente. Una propuesta flamenca de primerísima valía, en la que la bailaora jerezana en perfecta comunicación con el cante siempre bien medido de David Carpio y la guitarra directora y rica de falsetas de Santiago Lara, logra en cinco secuencias, coreográficamente sumamente logradas, poner de manifiesto su estilizado braceo, su galanura en los quiebros cintureros y la vibración de sus facultades, en una continua muestra de su consumada maestría.

La primera secuencia de la función, “Palabra de Jerez”, que empieza por bulerías al golpe y finaliza a todo ritmo festero, puede considerase ejemplar por su cantidad de matices. El segundo cuadro, “Cisne blanco”, es una exaltación de la petenera, palo propicio a la majestuosidad bailaora y así lo ofreció Mercedes Ruiz con vestimenta nívea y mantón alado. En tercer término, sonaron en el ámbito de una escueta escenografía, la toná y la siguriya, bajo el título de “Cisne Negro”, momento en el que la magistral intérprete daría razón de su temperamento jondo, rematando por bulerías. Y en la cuarta parte, “Voz del pueblo”, llegaron los populares pregones, entre ellos el famoso del uvero, y los gaditanísimos caracoles, para que Mercedes Ruiz luciera su gracia interpretativa de una manera rotunda. Finalmente, “Palabra de flamencos”, la granaína, en una versión personalísima.

En definitiva, Mercedes Ruiz y sus dos acompañantes, David Carpio con su cante y Santiago Lara con su música, han puesto en escena una función de flamenco de cámara, yendo por la sobriedad a la belleza y la hondura, de una forma admirable.