Marketing y flamenco


Opinión
Marcos Escánez


Haciendo balance de los discos que han salido últimamente, me llama la atención que un elevado porcentaje de ellos pertenecen a guitarristas. El número de trabajos instrumentales (sobre todo de guitarra de concierto) es muchísimo mayor que aquellos en los que el cante es protagonista.


Por ejemplo, contamos entre los guitarristas a Amós Lora, Antonio Soto, Dani de morón, Rafael Andújar, Vicente Amigo, Ignacio de Amparo, Jesús de Rosario, Josemi, André Charboneau, Gerardo Nuñez, Oscar Herrero, El Ammir, José de Lucía, El Periquín, Edsart Udo de Haes, Pedro Sierra, Paco Serrano, Paquete o José Antonio Rodríguez.

Frente a los cantaores Guillermo Cano, Diego Carrasco, Antonio Mejías, Pedro Cintas, Jesús Mendez, Rocío Marquez, Estrella Morente y Argentina.

Claro está que esta circunstancia no es fruto de la casualidad, pero no tengo claro si los sellos discográficos seleccionan este tipo de productos porque se venden más, o son este tipo de productos los que más se ofrecen a las discográficas, bien porque la producción creativa es mucho mayor, o porque simplemente, necesitan darse a conocer. Esto último parece razonable porque la música instrumental necesita más elementos de divulgación y marketing que el cante. Todos sabemos que es difícil que en España se contrate a un guitarrista solista si éste no tiene un reconocido prestigio previo. En cambio, en otros países cambian las preferencias.

Y es que teniendo en cuenta la situación de crisis que se prolonga y somete a la cultura a un proceso de asfixia progresiva, el marketing es necesario. Los cantaores creen jugar con ventaja o simplemente consideran que no puede haber más que lo que les llega. Pero los músicos saben que no es tiempo para permitirse el lujo de repartirse lo que hay. Antes era posible porque había para todos, pero el escenario ha cambiado drásticamente, y en este momento hay que trabajar para que los programadores sólo piensen en uno. El marketing es fundamental para darse a conocer o simplemente para permanecer en la mente de los que contratan.

Coca-cola, por ejemplo, se anuncia cuando nadie lo hace… aunque pudiera parecer que no lo necesita. Lo único cierto es que ya nadie se acuerda de Pepsi, y Coca-cola sigue despertando en la gente la apetencia de tomar un refresco bien frio.

Quizá eso explique esta descompensación entre discos de cante y discos de guitarra que ven la luz últimamente. O no… pero está demostrado que en tiempos de crisis, el marketing es más necesario que nunca.