Manuel Soto Sordera de Jerez


Libros
José María Castaño
Signatura Ediciones (2005)
Marcos Escánez Carrillo


Manuel Soto Sordera de Jerez. La elegancia del duende
José María Castaño Hervás 


Aparece con Signatura Ediciones en el año 2005 un trabajo de gran calidad en torno a la figura del Sordera, tristemente desaparecido hace poco tiempo.

El Sordera, Manuel Soto, aunque ha gozado siempre de respeto y cariño de toda la afición, y de justicia es de aclarar que porque se lo ha ganado a pulso, necesitaba un trabajo como este para que el aficionado llegara a entender y conocer el carácter, la sobriedad, la rectitud, la honradez y como Castaño bien utiliza en el título del libro, la elegancia de este gran hombre.

Con Manuel Soto siempre surgirá la duda, por otro lado vana, de valorar si era mejor artista que persona o mejor persona que artista, seguramente, porque en ambas facetas fue importante.

De conversación afable y amable, sencillo y sincero, generoso y responsable, de lo que sabía, sabía mucho. Todo esto es lo que Castaño ha recogido en su libro, en el que es fácil observar que la intención de dibujar a la persona por encima del artista está llena de ambición y de alma.

Como primer plato se presenta un estudio minucioso y sorprendente sobre el árbol genealógico del Sordera. Un seguimiento a sus ancestros, cantaores o no, que se remonta a 1700 y que no termina en nuestro protagonista ya que también analiza a las siguientes generaciones.

Posteriormente nos presenta un estudio histórico y antropológico sobre la importancia de Jerez en la configuración del flamenco y las circunstancias naturales que hicieron que Manuel Soto naciera y creciera en un ambiente cantaor. Para ello nos habla de los distintos asentamientos gitanos en Jerez.

Y así es como se recrea su nacimiento, su infancia, su trayectoria, de la que es fiel y silenciosa testigo la Iglesia de Santiago. Recuerdos de niñez, siempre inmersos en el ambiente flamenco. Tabancos, cantaores viejos no profesionales, costumbres, matices, olores, palabras, ecos...


La pluma de Castaño incurre en la memoria de Manuel Soto para enunciar y describir los estilos más genuinos y las letras más aceptadas. Dibuja de una forma rigurosa cual es el verdadero caldo de cultivo que ha propiciado la extensa nómina artística de Jerez, analizando la naturaleza de los trabajos que se desarrollaban y los hábitos sociales y culturales del entorno donde creció.

Su infancia, su juventud, sus primeros escarceos sobre el escenario, el servicio militar, el casamiento, los hijos y las claves que hicieron que el Sordera se dedicara definitivamente al cante. Todo parece indicar que nuestro protagonista fue cubriendo todas las etapas de acuerdo al canon establecido en la época, hasta que se encontró con la posibilidad de vivir del cante.

La época del Madrid flamenco, del movimiento flamenco de los 50 y 60 en la capital se desvcriben perfectamente en la obra, haciendo un completo recorrido por los tablaos y las ventas que frecuentó, así como de los amigosque hizo gracias a su afable personalidad.

Expone al final el ocaso de la carrera artística con una sensibilidad exquisita. Esto no se podría hacer si no es con la sensibilidad que aporta la admiración y el respeto hacia el personaje.

El autor, José María Castaño, cierra la biografía del Sordera con un epílogo aplastante, ensangrentado y resolutorio. Un verdadero homenaje, quizás el más sobresaliente de todos los brillantes momentos narrativos de la obra, tal vez por lo intimista, tal vez por la ternura, tal vez por la propia vivencia que comparte con el lector.

Se completa la obra con un minucioso estudio de la obra discográfica del Maestro y sus distintas apariciones televisivas.

En definitiva, un Homenaje merecido y oportuno, por el que felicitamos desde aquí al autor, alabamos el gusto de la Editorial por su apuesta, y aprendemos a valorar más y mejor la importancia y la figura artística y personal de Manuel Soto, el patriarca de los Sordera.