Manuel Celestino Cobos Cobito


Discos Flamencos
Cobito
Triumph (1973)
Antonio Nieto Viso


Unas de las soleares que más me han conmovido, fueron las que le escuché a “Cobitos” en el Festival Internacional del Cante de las Minas, que evidentemente nunca olvidaré, y con la ventaja añadida que fueron grabadas. Los archivos sonoros son los encargados de custodiar la memoria, en este caso del Cante Flamenco, el refugio para no perder nuestras señas de identidad.

Cumpliendo con esa misión, queremos tener un recuerdo para el cantaor Manuel Celestino Cobos, que fue más conocido artísticamente por “Cobitos”. Nació en Jerez de la Frontera en 1896, pero que vivió desde que tenía un año en Sevilla, donde empezó muy pronto su vida como cantaor, hasta que en 1921 llegó a Granada para cantar en La Montillana, propiedad de Pepe Cuellar, en donde alternó con Manuel Torre. Y en Granada se quedó para siempre donde conoció a su esposa con la que tuvo tres hijos; fue muy querido por la afición de la Peña la Platería, entidad que frecuentó hasta su muerte acaecida el año 1986.

Fue un artista clásico, con un estilo inconfundible, que destacó en muchos cantes de variadas formas, sobre todo en las soleares de Triana del “Portugués”, y en el cante de “Frasquito Hierbabuena”, del que fue amigo, y que gracias a él se han trasmitido con total fidelidad este cante.

Mi base documental para esta ocasión es el disco que “Cobitos” grabó en la casa discográfica Triump, (que lo comercializó) acompañado por la extraordinaria guitarra de Ramón de Algeciras, que desgraciadamente nos dejó para siempre el 20 de Enero de 2009, músico al que tuve la suerte de conocer y tratar en su casa de la madrileña localidad de Getafe.

El vinilo que les comento, es un long play (larga duración) grabado por polidor, contiene doce cortes, seis por cada cara, y constituye un testimonio de alto contenido artístico con una voz llena de sabiduría adquirida en una longeva vida de noventa intensos años. Abre con una exquisita y edulcorada voz para la Malagueña del Mellizo con cadencias pocas veces escuchadas por la afición, destacando el magnifico acompañamiento de Ramón de Algeciras.

Sorprende, y mucho, la perfecta conjunción de la voz y el compás, en la soleá apolá de Triana por el estilo personal de el “Portugués”. Los que tengan la oportunidad de poder escucharlo, coincidirán conmigo, en que estamos ante unas de las mejores grabaciones que se poseen de los hemos alcanzado a conocer de este palo.

Demostró ser un maestro en la profundidad sonora de la seguiriya gaditana de Francisco “La Perla”, rematando magistralmente con la cabal del Loco Mateo. Está muy bien en los fandangos naturales, que supo aunar en su fuerte personalidad. Tenemos a un “Cobitos” muy chaconiano en una granaína cargada de intensidad de matices musicales. Igual de brillante está en la taranta por el estilo de Manuel Vallejo.

Como amplio dominador de los cantes libres, borda aquí la malagueña de La Trini, lo mismo que la cartagenera, con escalas tonales que lo hacen merecedor de figurar entre los mejores. Aunque “Frasquito Hierbabuena” no grabó su fandango personal abandolao, tenemos en Celestino Cobos la versión más fiable, puesto que la escuchó directamente, y en la que los artistas pueden inspirarse.

Este valioso documento, lo cierra con una antológica minera, palo en el que demostró ser un auténtico intérprete.

Los tiempos de “Cobitos” por ley de vida ya no volverán, pero los archivos sonoros nos pueden refrescar la memoria de los que le escuchamos, y ser un referente para todos los quieren tener una buena base flamenca.