Mairena sinfónico


Discos Flamencos
Antonio Mairena
Universal Music 2014
Antonio Nieto Viso


MAIRENA SINFÓNICO. CON LA ORQUESTA SINFÓNICA DE BRATISLAVA, DIRIGIDA POR JESÚS BOLA.


Cuando escuché por primera vez este Cd., con la voz de Antonio Mairena, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Bratislava, me he llevado una alegre sorpresa, sobre todo, por la alta consecución musical que ha conseguido Jesús Bola poniendo a día de hoy el cante de don Antonio, un genio que ocupó toda una época para enaltecer el cante grande, en parte, una herencia que él recibió de Manuel Torre, Juan Talegas, y de su prima Pastora Pabón, que posteriormente se encargó de expandir con su voz por los escenarios nacionales e internacionales. Su forma de expresión sigue estando de actualidad por la facilidad para aprender de su magisterio. Su figura y su obra están en la historia, aunque creo que todavía es pronto para comprender su legado, tendrá que ser la objetividad de otras generaciones la que haga una valoración objetiva de etapa del flamenco.

Antes de nada, decir que he memorizado esta obra tras varias escuchas para hacer un análisis de estas grabaciones que nos dejó, y que gracias a la técnica la Orquesta Sinfónica de Bratislava, ha acompañado al cante de forma sensacional que sorprende por la alta compenetración conseguida entre el cante y la música clásica en el Aula Magna del Liceo Municipal de Moguer. Sin olvidar por supuesto, a cuantas personas ha aportado su originalidad, como por ejemplo, Paco Cruzado con la guitarra flamenca en los cortes uno y nueve.

Aunque el flamenco evoluciona, y lo seguirá haciendo, unas veces se acertará en la innovación, y otras no tanto, como podemos apreciar en las últimas corrientes, este arte perdurará mientras el mundo sea mundo, pero esta tarea no nos corresponde a nosotros, la moda pasará, y entonces volverá a brillar con su luz propia de su origen.

Con total intensidad, corte a corte, tercio a tercio, verso a verso, me he sumergido en su contenido en que la orquesta ha participado polifonicamente para enriquecer y ofrecernos esta moderna versión de estos añejos cantes del universal cantaor. Lo primero que me ha puesto la piel de gallina es este vinilo del año 1966, en que el cantaor en plenitud de facultades y conocimientos nos sobrecoge con la seguiriya de Triana según José Cagancho y Frasco el Colorao, que cuadra magistralmente este tesoro fundiendo cante y orquesta.

Seguimos asimismo en 1966 con las soleares de Cádiz por el estilo del Mellizo, seguido por los sones jerezanos de Frijones, y que de forma original se acuerda de Paquirri el Guanté con la música como acompañante con la melodía adecuada en la sincronía variopinta.

La malagueña del Mellizo, pone un cante de honor por parte de don Antonio, que nos demuestra que conoció y trató con mucho respeto a todos los estilos del frondoso árbol genealógico del flamenco.

Vaya mi admiración para orquesta por haber sabido crear musicalmente el ambiente gaditano para las cantiñas y la romera, que impresionan al oyente ante tal alto grado en la peculiaridad costumbrista con la forma expresiva del estilo de la Niña de los Peines.

Nos refrescan la memoria de aquellas noches festivaleras andaluzas con unos irrepetibles tangos canasteros, que afortunadamente escuchamos de vez en cuando en algunos de sus seguidores.

La verdad estilística y amplia de Mairena se vuelve a poner de manifiesto con la farruca como pretexto para rienda suelta a uno de sus puntos en su forma cantaora de norte a sur , y de este a oeste. Las bulerías por las escuelas de Jerez, Lebrija, y Utrera, todas de una calidad insuperable siguen de plena actualidad como dueñas y señoras del cierre de los espectáculos flamencos respetando las pautas de su creación.

En mi modesta opinión, la producción de Jesús Bola ha acertado plenamente dándonos a conocer otro Antonio Mairena que sigue fiel a los cánones en el cierre del Cd., con martinetes, tonás y deblas, derivados familiares expresivos con sus matices respectivos acentuados, propios de la estética cantaora con los ecos de Triana.

A mí me ha parecido interesante y oportuno escuchar cantar a don Antonio Mairena con la Orquesta sinfónica de Bratislava, es otra manera más para comprender más y mejor al flamenco.