Luna de enero


Discos Flamencos
Londro
Carta blanca Records (2010)
Marcos Escánez Carrillo


Con este disco se viste de largo el sello discográfico propiedad de Miguel Poveda, y con este hito, por ende, da carta blanca y beneplácito a Londro como cantaor p’alante.

La trayectoria de este jerezano se puede resumir en la de cantaor para el baile, que ha gozado de bastante prestigio entre las compañías lideradas por grandes artistas como Joaquín Grilo, Antonio Canales, Belén Maya o Sara Baras. Llegó a ser reclamado para participar como corista por Gerardo Nuñez o Enrique Morente, y en los últimos años ha trabajado con los nombres más señeros de la danza flamenca : Israel Galván, Andrés Marín, Isabel Bayón, Pastora Galván, Mercedes Ruiz e Hiniesta Cortés.

Así que Londro no es un descubrimiento de Poveda, tal y como podría pensar quién no lo conociera con anterioridad. Eso sí, a él le debe la grabación de su obra prima, que nace con todos los honores y displicencias tanto de los aficionados como de la crítica especializada.

El guitarrista Santiago Lara es el responsable de la producción musical y del acompañamiento del grueso de los cortes, a excepción de la soleá que acompaña Paco Cepero y los fandangos dedicados a Miguel Hernández que cuentan con el piano de Jesús Lavilla como único acompañamiento.

Merece destacar que en este trabajo, en un acopio de libertad expresiva, el cantaor acomete palos tan poco frecuentes en los artistas actuales como la Mariana, la Serrana o la Petenera. Eso sí, ninguno sometido al corte clásico de nuestros mayores, sino aderezado con estéticas y ritmos muy actualizados.

También pretende rendir un homenaje a Rafael Farina interpretando la copla “Vino amargo” en forma de bolero; sin duda, un tributo muy poco afortunado por su escaso valor artístico, ya que sólo hará las excelencias de los amantes del Piano Bar. En cambio, en el corte siguiente encontramos unos fandangos con letra de Miguel Hernández, por los estilos de Cepero y Macandé respectivamente, con un acompañamiento de piano de gran belleza y el cantaor se esmera de forma generosa en melismas.

Londro es un cantaor de gusto, con recursos vocales muy limitados en cuanto a potencia se refiere, pero cantando en tonos bajos lo hace bonito. Y esto, que es justo lo contrario al perfil de cantaor para el baile, lo hace interesante ya que gracias a su discurso personal ha podido sobrevivir en un ambiente hostil a sus formas cantaoras. Aquí tenemos a un cantaor de Jerez, pero que podría ser de cualquier otro sitio… hasta de Jerez. Sin ser el disco del año, es interesante conocerlo.