Luis torres, Joselero


Discos Flamencos
Luis torres
Picap, 2008
Perico de la Paula


Cuando a mediados de los 60 Caballero Bonald reunía material para su Archivo del Cante Flamenco, buscó a Joselero de Morón junto con otras figuras del momento reconocidas únicamente por los aficionados más notables. Aunque éste no es el caso, en aquella obra se incluía a Juan Talega, Lebrijano, Rafael Romero, Sordera, Terremoto, Mairena, Tomas Torre o Pericón, entre otros muchos.

Esta es una reedición, no del archivo de Caballero Bonald, sino de una sala de Barcelona, que dejó testimonio de un archivo sonoro de flamenco para la historia.

La sala Zeleste de Barcelona en 1975 era el templo de la música moderna y programaba actividades de todo tipo de músicas, ¡¡¡pero de flamenco y en aquella época con el tipo de gente que acudía a esa sala¡¡¡...

Los gestores de la sala Zeleste tuvieron entre sus paredes una parte de la historia del cante flamenco, parte de la historia del flamenco de la serranía de Ronda, ya que en esa sala dio un recital “Joselero de Morón”, que junto con la guitarra de su hijo Diego Torre Amaya, dejaron una grabación en directo con un cante por cantiñas, otro por tangos, dos cantes por solea y un toque por tarantas

Tiene escrito uno de los presentes en esa histórica actuación en su Blog, “que la sala estaba llena de jóvenes educados en otras músicas y unos pocos gitanos. Los jóvenes, expectantes; con la curiosidad propia de quien no ha asistido nunca a una actuación de cante y los gitanos perdidos en aquel ambiente ajeno para ellos. Las alegrías, soleares y los tangos se apoderaron de Zeleste y creo que muchos jóvenes asistentes descubrieron algo nuevo”.

Joselero en aquel entonces apenas intervenía en grabaciones discográficas. Es más, su discografía no es muy extensa en número, pero por el contrario es vasta en jondura, en flamencura y en verdad, tanto es así que cuando escuchamos a algún cantaor acercarse a su forma cantaora se murmura el nombre de Joselero.

Su voz trágica y jonda, su cante por solea personal impregnado de esos ecos trianeros ralentizados, que suenan de manera distinta y personal, donde se adivinan los ecos de Aniya la Gitana y Francisco Amaya, de quienes aprendió Joselero esos cantes por soleá. Las ultimas investigaciones apuntan a que Juan Amaya visitaba la casa de Ana Amaya Molina, Aniya la Gitana y aprendió de ésta el cante por soleá que luego trasmitió a su hijo Francisco Amaya y este a Joselero, pero todo esto es transmisión oral.

Desde luego es un placer para la membrana auditiva escuchar los cantes de Joselero. Por tal motivo y sin duda alguna, esta reedición es una obra de arte del ultimo cantaor que ha sido capaz de transmitir algo distinto y personal en el cante por soleá y esto no es tradición oral sino que está ahí para deleite de los aficionados. 

OBRA DE ARTE