Lucero de Andalucía


Discos Flamencos
José Parrondo
Ediciones Marita (2005)
Marcos Escánez Carrillo


El artista del que nos ocupamos hoy, a pesar de haberse dedicado al cante durante toda su vida, no había tenido la suerte de ser considerado en los medios de comunicación.

En Parrondo encontramos un cantaor íntegro y bastante completo, baqueteado en mil concursos y considerable número de proyectos de interesante formato.

Con voz poderosa y varonil, acomete palos tan diversos e inusuales hoy día. Esto, que evidencia una extraordinaria afición, también entraña una importante dificultad; sobre todo, porque es difícil encontrar un cantaor que de forma resolutiva y personal se enfrente con la misma técnica y estética musical a una soleá por bulerías que a una milonga, a unas alegrias que a una nana, a un romance que a un cante abandolao. Quizás esto sea lo más destacable e interesante de este cantaor.

Cuenta con la colaboración del escritor José Luis Rodríguez Ojeda, autor de todas las letras, que posee un amplio bagaje literario; y en el soporte musical, con el bajo de Pablo Fernández Prada y la inconfundible guitarra de Manolo Franco, uno de los grandes en estas lides del acompañamiento al cante, y que se dobla a sí mismo en algunos de los corte.

La voz de José Parrondo es potente, con un amplio registro y ajustada ejecución muy al estilo de los años 80. Las composiciones musicales que no obedecen a patrones ya establecidos en los distintos palos de compás que interpreta; es decir, las partes cuya música es creada por Parrondo son sencillas, quizás en exceso, basando el desarrollo armónico en mantener notas hasta llegar al remate que debe ajustarse al compás.

Aunque hubiera sido interesante que incluyeran todas las letras en los créditos, la perfecta dicción de Parrondo hace que no sea algo imprescindible. Aún así, el maquetadortiene una asignatura pendiente con el sello discográfico al convertir los cantes “abandolaos” en cantes “abandonaos”, cambiarle el apellido a Manolo Franco por el de “Frano”, o por reservar para los créditos un espacio insuficiente con el tipo de letra elegido, consiguiendo de esta forma que las letras se atropellen entre ellas.

Pero quedémonos con lo que realmente es “Lucero de Andalucía”; un proyecto muy digno, de los que sólo permiten el disfrute, con excelentes artistas, bonitas letras, y un variado puñado de estilos en una sola voz, de los que ya no hay quien cante. Una demostración definitiva de que “donde menos te esperas, salta la liebre”.