Lo que me dice tu boca


Discos Flamencos
Javier Ruibal
18 Chulos Record (2005)
Marcos Escánez Carrillo


Javier Ruibal inició su carrera en 1978 y desde entonces ha ido ganando adeptos a su música muy lentamente. Esta forma reposada de ganar terreno es seguramente la que todo artista prefiere, porque es la duradera, porque sus adeptos son incondicionales y eternos.

Con Ruibal no podemos hablar de flamenco, sino de música, pero eso sí, música andaluza. Ruibal, desgraciadamente, sigue siendo un cantautor al que todavía no se le ha acabado de entender… El día que seamos capaces de diferenciar un cantautor de un músico y de un poeta, podremos distinguir que Ruibal pertenece a una casta absolutamente distinta en la que se conjugan la capacidad de escribir y la de componer. En definitiva, un compendio de aptitudes que de forma simbiótica simpatizan y entroncan con el concepto más amplio del arte.

Así que yo le recomiendo que apague las luces, imagine un salón paradisíaco de una acogedora casa de campo, en mitad de una sierra cualquiera, donde fuera todo es oscuridad y silencio… y estrellas, y muchos cojines por el suelo. Ahora sí… ese es el momento de escuchar este disco. Ese mismo instante en el que nos sentimos lejos del mundo y desinhibidos al sentimiento.

Entonces será posible acercarse a una chimenea, observar fijamente el fuego e instalarse a vivir en un lunar de la espalda de la persona que uno ama. La música por la música, jazz, rock, flamenco, blues, pop… siempre desde un prisma andaluz… porque uno es lo que es y no puede evitarlo.

Escuchar la dimensión de un guitarrista de rock que se adapta a las formas de Ruibal : “Maldita suerte la mía, que a tantos besos diarios, salen más besos que días”.

Y por bulerías, “De Málaga, malagueñito”. Que si un par de guiños a Picasso, que si un par de reverencias a la magia… Una bendición, sin duda, y la música en su máxima expresión. Este tema lo grabó Diego el Cigala en su último trabajo por alegrias, y resultó ser uno de los platos fuertes del disco…

“Fui ratón de biblioteca, pero preferí la hambruna”, y acaso este Ruibal buscó alguna vez fortuna…?

Un concierto con tanta calidad que a partir de él se pueden plantear hacer un disco. Que no se trata de un mix de actuaciones en distintos sitios y con distintos públicos, donde se adapta lo mejor de cada día. Un concierto, sin más, que da para un disco… ¡A ver quién puede plantearselo!.

Y la actitud de Javier, coherente con eso de :
Cuando no hay rumbo ni senda,
Toda la mar por delante
Y el viento, de donde venga.

El trabajo, de presentación exquisita, está acompañado de un DVD con la actuación en directo, por lo que se plantea como un producto actualizado y completo.

Para mí, Ruibal significa reafirmarme con carácter permanente en ese ambiente que se mueve en la frontera de la libertad y el criterio, esa línea amplia y atemporal que va de lo existencial a lo íntimo. Así, en este disco, como en todos sus discos, este artista es la sombra de cada esquina, la música por la música y la poesía por el arte.

Y si él termina su proyecto diciendo :

“Qué bueno es saber con vosotros”.

Nosotros continuamos su proyecto diciendo :

“Qué bueno es saber que existes tal y como eres”.