Las pequeñas cosas


Discos Flamencos
Josemi Carmona
Universal, 2011
Marcos Escánez Carrillo


Decir habichuela en clave musical, es decir calidad. Ya conocemos cinco generaciones de esta familia procedente de Granada dedicadas al flamenco y los componentes de estas cinco generaciones han pintado numerosos carteles con sus nombres como cabezas de fila. Empieza en Habichuela el Viejo, estela que continua su hijo José Carmona, sus nietos Juan, Pepe, Carlos y Luis Habichuela, hasta llegar a Ketama por un lado y su primo José Luis Carmona por otro. Ahora, tenemos la quinta generación con el nieto de Juan Carmona, también con el apodo familiar. Y casi todos ellos vinculados a la guitarra flamenca, a excepción del citado José Luis y de su primo Antonio, percusionista y cantante.

Pues bien, con esta plataforma artística, en la que sin duda Ketama han sido los más internacionales, uno de sus componentes, el hijo de Pepe Carmona, Josemi, publicó su primer álbum titulado “las pequeñas cosas”.

Este disco ha resultado ser una miscelánea de estilos y movimientos, salpicado de colaboraciones de verdadero lujo y de repleto de esas “pequeñas cosas” que imprimen calidad a la música. Con este acertado título, y siempre bajo el prisma flamenco, lo que Josemi llamó un disco de ambiente, resulta ser una sucesión de disciplinas musicales en las que este compositor ha experimentado anteriormente con éxito. Por eso, este trabajo, sin dejar de ser una sorpresa musical, su estructura no ha sorprendido a nadie. Era razonable que Josemi Carmona incluyera una rumba jazzístico-salsera (Tangroove), una lastimera balada que Manolo Carrasco sabe llorar como nadie (cuenta conmigo), una copla por bulerías titulada “Dos puñales” en la que participa el Maestro Paco de Lucía y que no puedo identificar si la voz es de Josemi o no. Siguen tangos, salsa, fandangos con Dave Holland, rap, y otras músicas intimistas, con colaboraciones importantes como la de Jorge Drexler; y un par de melodías, una de ellas da nombre al disco, y ambas vienen a demostrar que incluir el silencio en una composición siempre es para selectos paladares…

Trabajo variado, multidisciplinar y de fácil audición. Sin complejidad musical pero b se podía esperar otra cosa de este gran músico.