La voz del agua


Discos Flamencos
Marina Heredia
Promaer. 2006
Miguel Angel Aguilar Avilés


Marina Heredia -joven y granadina por más datos- afronta con “La voz del agua” un segundo disco en el que ha contado con libertad creadora, mas con resultados desiguales.

Bajo una apariencia y denominación flamenca, sin embargo, el disco es una mezcla de bolero y flamenco, todo dulcificado y con un elegante revestimiento musical que hará las delicias, a buen seguro, de oyentes ávidos de música agradable. Los flamencos son otro cantar.

Es un disco con algunos momentos notables que opta, claramente, por “gustar” frente a “convencer”.

El disco, con un par de letras de José Bergamín (¿contagio morentiano?) y Rafael Alberti, nos ofrece tres composiciones para el recuerdo: “La gran faena”, una pieza con reminiscencias de villancicos y con una letra narrativa imposible, que cuenta con una bonita melodía y cadencia rítmica que deja que la voz de Marina Heredia cobre protagonismo. La otra joyita son unos tangos granadinos, “Tangos de la penca”, con aire moruno que constituyen, probablemente, la interpretación y la composición más disfrutable del disco y, por último, cerrando el cd, unos pregones (el “uvero” incluido) cuya principal –y nada despreciable valía- radica en la interesantísma percusión que incluyen, confeccionada con chapoteos de agua, toda la composición ambientada con sonidos naturales en una muy loable comunión en la que la tecnología logra un naturalimo sonoro sobresaliente.

Lo mejor: Las piezas comentadas y que Marina Heredia siguiera profundizando, sin prisa, en la senda de éstas.

Lo peor: La producción, que -curiosamente- bajo una apariencia de impecable factura y ejecución técnica y formal, da la sensación de que esconde las carencias del cante. La producción tapa el cante, elegantemente, eso sí, y uno no sabe si está encubriendo carencias o, por el contrario, ahogando las posibilidades que con otro arrope tendría la voz de Marina Heredia. Un problema conceptual cuya resolución ignoro.