La Perrata


Discos Flamencos
La Perrata
Universal (2008)
Perico de la Paula


María Fernández Granados, cantaora gitana nacida en Utrera más conocida como La Perrata. María la Perrata recogió todo el legado flamenco de Utrera y Lebrija, debido a que estaba emparentada con casi toda la gitanería flamenca de la comarca de Utrera y Lebrija, nombres como Perrate, Fernanda y Bernarda de Utrera, Pedro Bacán, Pedro Peña, Inés Bacán, Gaspar de Utrera, Turronero o Dorantes son algunos de sus lazos familiares y ecos que suenan en su voz, pues escuchando a La Perrata se observa que en su voz suena algo de todos ellos.

Se impregnó del legado que su madre le dió de los cantes tradicionales que se oían en su casa, y de aquellos grandes maestros que paraban en casa de Bernardo y María para escuchar la honradez de los cantes que atesoraba. Se casó muy joven con Bernardo Peña Vargas, gitano tratante y nunca se dedicó de entero al cante por voluntad de su marido, aunque se le podía escuchar en reuniones familiares; pero sin embargo unió dos aires que hoy día están estrechamente emparentados, por no decir que no puede ir el uno sin el otro, el cante de Utrera y el cante de Lebrija.

En los años 60, realizó una grabación junto a sus hijos Pedro Peña y el Lebrijano, cuando contaba con más de cincuenta años, obra que es motivo de esta reseña, obra con la cual se pudo apreciar ese legado del cante de Utrera y Lebrija en la voz añeja de La Perrata.

Abre la obra con unos aires procedentes de Sanlúcar de Barrameda, que se fundieron en las cantiñas de Utrera que adquieren una entidad propia y que La Perrata supo dar su sello propio a estas cantiñas de Fernanda la Vieja y el Pinini.

Continúa un cante por bulerías de su hijo El Lebrijano y da paso a un cante por bulería por soleá de La Perrata donde están los aires de Tío Benito, matices que hoy desgraciadamente no se escuchan, muy ejecutados por Fernanda y Bernarda y hoy día tan solo por Inés Bacán

Cante por martinetes y tonás del Lebrijano, para dar paso a La Perrata con un cante por excelencia de esa zona, los fandangos reposados y enmarcados bajo el ritmo de soleá o bulería por soleá.

Cante por soleá con aires de la Serneta y Joaquín, suenan con un sello personalísimo en la voz añeja de La Perrata, sello con el cual la gran mayoría de los cantaores de esa zona realizan el cante por soleá, Perrate, Fernanda o Bernarda.

Siguen unos cortes por tientos y seguiriyas de Juan Peña “El Lebrijano”, para proseguir con unos sones por bulerías que tienen su origen en Fernanda la Vieja que provienen de viejos romances que se cantaban en las bodas, se observan en este cante las formas de Perrate y las de ella misma, cantaora que gozaba de un sello personal en este palo que ella redefinió dándoles un sabor peculiar.

Cante por soleá del Lebrijano y posteriormente y para cerrar la obra, dejan tanto La Perrata como El Lebrijano una perla para el flamenco, quizás una de las grabaciones más importantes de La Perrata, junto con su hijo, existen varios tipos o estilos de Alboreás, pero en este caso podemos disfrutar del estilo Lebrijano, estilo que reúne nutridos componentes de los romances y cantos de boda que materializaron este cante. Nos ofrecen en este caso unas letras que pertenecen a los cantos de boda y posteriormente cierran con el Romance de Gerineldo, aunque algunos versos hacen mención al de Bernardo Carpio, en esta alboreá se puede observar la fuerza expresiva que se alcanza en las bodas gitanas.

Falleció a los 82 años unas de las voces añejas de la familia Perrate.