La Gran Vía se divierte


Libros
José Blas Vega
Librería del Prado (2011)
Pablo San Nicasio Ramos


No se trata de una obra que deba engrosar el catálogo de publicaciones flamencas de don José, por otra parte ingente. Pero es necesaria su reseña por dos razones: la primera por tratarse del autor que es. José Blas Vega es al flamenco lo que Cossío al toreo, por ejemplo, el no va más en rigor y estudio sobre la causa.

En segundo lugar porque, aunque no se puede considerar una pieza de entidad flamenca, sí toca tangencialmente esta música y su circunstancia histórica en relación con la calle más “glamourosa” de Madrid.

Bulevar que no hace mucho celebró con boato sus primeros cien años pero a la cual nadie había dedicado una publicación sobre sus locales de “vida mundana”.

Y quién mejor que Blas Vega, nacido en sus aledaños y amante como pocos de ensalzar la ciudad de sus amores.

El libro “La Gran Vía se divierte” ofrece, en pocas páginas y con un lenguaje más que accesible, una visión a modo de guía de todos y cada uno de los números de esta singular y centenaria calle de la capital. Los locales más importantes, su historia y eventos que marcaron sus existencias, la actual dedicación de cada uno de ellos y, de paso y cuando es preciso, las andanzas de sus inquilinos, propietarios y artistas coyunturales que desfilaron por sus escenarios.

De ahí que obligatoriamente el flamenco deba estar tocado en parte, aunque solo fuera porque Torres Bermejas o las Cuevas de Nerja, además de otros míticos locales, son tablaos que se vinculan obligatoriamente a la Gran Vía.

Libro corto, ameno, útil para castizos y turistas y que supone una nueva muesca en el enorme legado que debemos a este madrileño tan vinculado a las letras y la cultura.