José Antonio Rodríguez


Discos Flamencos
Córdoba en el tiempo
Universal, 2007
Pablo San Nicasio Ramos


Músico desconocido para los no flamencos. José Antonio Rodríguez se hizo un hueco hace tiempo, se llenó de fama flamenca y su guitarra empezó a echar arte a borbotones, en todas direcciones. Pero había un problema. Esta es una figura dada a la intimidad, a las timideces de la fila de atrás, a compartir sus inspiraciones y espiraciones. Bendito problema, dirán otros.

Una vez hecho el hueco indiscutible como figura de la guitarra (ganó todos los concursos) el maestro se puso a trabajar no sólo como concertista sino como compositor, colaborador a la guitarra de estrellas de otras músicas, creador para ballets, etc.

Le perdíamos la pista pero de vez en cuando nos regalaba su guitarra. Algo que vuelve a suceder ahora.

En una primera entrega en audio, vendrá otra más tarde, se lanza a la venta “Córdoba en el tiempo”. Montaje con el que el festival de la guitarra de Córdoba 2006 inauguró edición. CD con seis temas de mucho metraje que se acompaña de un DVD con “Guad El Kebir” y “Manhattan de la frontera”, otras dos composiciones interpretadas en dicho recital. La primera de ellas homenajea a la “arteria” de la vida cordobesa y andaluza. El río más flamenco de todos, que aquí es pura poesía.

“Manhattan de la frontera”, por su parte, es una de las composiciones más conocidas de José Antonio, esta vez adaptada y jalonada por el cante y baile de Rafael de Utrera y Rosario Toledo respectivamente. Tema creado hace años, en 1999, que recibimos con calurosa bienvenida. Apenas si se podía encontrar en las tiendas. Fue el bis del espectáculo.

El CD de audio se llena con media docena de piezas del más puro estilo de este cordobés fiel a sus principios.

Los jaleos “Por la Ribera del tiempo” buscan en el pasado del guitarrista. Sus caminatas al conservatorio flanqueaban al Guadalquivir y la inspiración ha llevado a un tema que hace intervenir al grupo al completo, como casi siempre que hablamos de este autor.

“El Pozanco” son unos tangos que se inician lentamente, con un violonchelo exquisito. Instrumento este todavía por explotar en su justa medida por los flamencos. En esta ocasión el chelista Ángel Morilla sabe extraer de su timbre toda la tragedia que encierra y que parecía que nunca nadie se acordaría de empastar con el flamenco. José Antonio sí lo hizo, hace años, en “La leyenda” y de aquellos vientos viene este huracán. Es el preludio del tema.

Las melodías están muy claras, tanto aquí como en la parte más acelerada, donde los vientos y la percusión tienen un papel principal.

A Manuel Celestino Cobos dedica José Antonio su taranta. Se inspira en los cantes que el cordobés oía a su paisano Luis de Córdoba y que a su vez provenían de “Cobitos”. Facultades y emoción creciente en una taranta larga que no pierde profundidad y gana en expresión, sobre todo al final.

“Paisaje” representa una composición tipo de este autor. Larga, con multiplicidad de motivos y secciones bien diferenciadas. Sobre todo dos: tranquila y sensorial, festera y luminosa. Córdoba en la feria de mayo.

La bulería por soleá “Alquimia” lleva a la garganta de Rafael de Utrera los versos de Félix Grande en una introducción de sublime belleza. La segunda parte se acelera y acompasan falsetas en una estructura tradicional. El cantaor sevillano asume un papel central en este trabajo. Disco que destaca por tener un elenco de músicos muy variado y de peso definido y equilibrado.

“La Farga” es la rumba que cierra esta hora de música. La introducción homenajea al gran John Mclaughlin. Jazzero como ninguno de los temas, este lleva al máximo el buen empaste con los teclados, con los vientos que tan bien han sonado en el gran teatro de Córdoba y, en general, con un grupo que acaba disfrutando como en una Jam Session.

José Antonio Rodríguez sigue con “Córdoba en el tiempo” en su estela de composición para muchos artistas. Su lema es básicamente melodía a compás para expresar un mensaje unitario. Algo que, con una pequeña orquesta o grupo, se convierte en un discurso con lenguaje más asimilable y rico. Sobre todo teniendo en cuenta que su flamenco es denso. José Antonio por ello demuestra una clara habilidad para mostrarlo con talento orquestador.

Es José Antonio Rodríguez un músico integral que da la casualidad que tributa al flamenco pero podría desenvolverse igual de bien en otras lides. Suerte que tenemos.