Inner Visions of flamenco


Discos Flamencos
Raúl Mannola
Bujío (2010)
Pablo San Nicasio Ramos


La carrera de Raúl Mannola, con un fluír constante de discos, se está convirtiendo en una de las más interesantes a nivel de producción de obras e implantación en nuestro escueto mercado flamenco. Todo, a la par que este guitarrista se va asentando en nuestro país no sólo como concertista, sino también como profesor en centros de notable relevancia.

Reseñamos aquí y ahora “Inner Visions of Flamenco”, disco del año 2010, el noveno ya en su carrera, y que supone de nuevo una libérrima concepción de la música que enamoró a Raúl cuando él era ya un relevante jazzero en su país de origen. Todo para hacer de este músico uno de los más interesantes de su generación.

Siete temas de muchísimo metraje y variada textura donde se pueden ver influencias estéticas de los más grandes jazzeros de la guitarra, por ejemplo Pat Metheny, en una guitarra de amplios conocimientos y regusto por lo modal frente a otros conceptos armónicos y melódicos.

Comienza el álbum con la Granaína y media "Grande y Eterna", dedicada a Enrique Morente. En ella Raúl armoniza el cante con la guitarra de doce cuerdas de una manera bastante tradicional, aprovechando además las peculiares características idiomáticas de este instrumento, como el largo sostenido y otras posibilidades armónicas. Mientras, Raoul B. dialoga con el lamento de la voz de Fariña. Con una original introducción modal a base de pentacordos, se suceden los momentos improvisatorios entre los dos guitarristas que intervienen.

De la Milonga "Nenúfar" teníamos noticias en el anterior trabajo de Raúl, “Guitarra Adentro”. Interviene en ella una guitarra clásica a la que se puso los bordones de acero y cuya afinación se bajó un tono en una idea que pretendía hacer “cantar flamenco” a la propia guitarra, en imitación directa de las voces de los cantaores.
Pieza de regusto por la técnica de guitarra eléctrica (bendings, slides y vibratos) que hacen las veces de quejíos. Curiosa visión, desde luego.

"Ese Gitano Bueno" es una siguiriya que parece vincular la energía que genera este cante con la técnica de la guitarra de jazz-rockera. La estructura de la pieza se asemeja a la de un montaje de baile. Al final, en vez de entrar el cantaor con el cambio de Manuel Molina, lo hace la misma guitarra eléctrica para, más tarde, en la repetición, entrar ya el cantaor a modo de reminiscencia. Como si fuera un eco lejano afirmando lo que el oyente ya intuía.

“Tetracordos” es una bulería dedicada al malogrado Fernando Terremoto en la que destacamos la introducción de la flauta, de impecable factura. Pieza grabada en el mismo concierto, Teatro Savoy de Helsinki, que la milonga “Nenúfar”.
Corrían las fechas en las que fallecía el destinatario de la pieza, metal imborrable para el aficionado al flamenco y vecino de Raúl Mannola, incondicional del sello “Jerez”.

“Graciela” es una pequeña obra, interludio entre otras dos mucho más densas. No se puede considerar flamenca, pero tiene ciertos rasgos que evocan cierto ambiente mediterráneo.

“Bastet” es un tema basado en los abandolaos del disco “Guitarra Adentro”, aquí sin embargo algo más desarrollados. Pista en la que Raúl toca por primera vez una guitarra eléctrica española de siete cuerdas.
Evocando sus momentos iniciales como guitarrista, es también este tema, para el público en general, una estampa que recuerda la estética de aquellos legendarios encuentros entre Paco de Lucía, John Mclaughlin y Al Di Meola.

Cierra el disco “Bulería de la Catalina”, canción por bulería ya tocada en directo varias veces en Madrid cuando se incorporaba el cantaor Rafael Jiménez “Falo” al grupo de Raúl Mannola.

Disco de muy especiales matices guitarrísticos, para auténticos expertos en la materia flamenca y jazzera. Música de culto, de recreación ambiental, impresionista a veces, que hace de Raúl Mannola una de las guitarras flamencas punteras dentro del cada vez más amplio grupo de tocaores nacidos más allá de nuestras fronteras.