10 de Enero en Alcalá de Guadaíra
Homenaje a Niño Elías




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TODOS CON EL NIÑO ELÍAS

Si el Niño Elías hubiera nacido a mediados del siglo XIX habría sido un Maestro Pérez o un Pepe Robles. Si lo hubiera hecho a finales de esta misma centuria, un Antonio Moreno o un Manolo de Badajoz.

Pero nació a tiempo de recibir las influencias de otros grandes maestros, como fueron Montoya, Ricardo, Melchor, Eduardo el de la Malena o Pepe Martínez, da igual el medio o la época.

Elías Chincoa es el resumen de todos, de los del tiempo de sus abuelos y de los de su tiempo. Coge la guitarra como Juan Breva, aquel que tenía cuerpo de gigante y voz de niña, según Lorca, aunque él tenga un vozarrón afillao. Elías, quiero decir. Uno de los grandes profesionales de la guitarra flamenca, sobre todo en la faceta de acompañante, aunque toca también en concierto y conoce seguramente más piezas clásicas que ningún otro guitarrista andaluz del momento. De profesión guitarrista, músico, su pasión es la modestia: no lo hay más humilde.

Nadie sabe tanto de cante como él y eso es algo que se está perdiendo. Quiero decir los guitarristas que saben de cante tanto o más que de guitarra. Le falta ambición y a lo mejor no es el mejor relaciones públicas, pero don Elías Chincoa es un ejemplo como guitarrista flamenco, como aficionado a este arte y, sobre todo, como persona.

Como un ser humano que ha estado ahí siempre, al lado del compañero apurado o en horas bajas. Ahora necesita de nosotros, de sus amigos, de los que cantan, tocan, bailan o chanelan. El flamenco se diferencia de otros géneros musicales, artísticos, en muchas cosas, pero sobre todo en una: en la humanidad. Casi toda la poca ternura que queda en el mundo está en los flamencos, y una gran parte de ella, en este grandote que un día se abrazó a una guitarra porque descubrió que tenía mucho cariño que darle. Invirtió en amor y hoy vamos a devolverle una parte de esa inversión.

En Alcalá de Guadaíra, donde vive el maestro. Donde las soleares huelen a pan caliente.



Manuel Bohórquez Casado
21 de diciembre de 2015