Homenaje a Manuel Ríos Ruíz


Discos Flamencos
PEPE MARÍN
Flamenco y Univ. Vol. LXIV
Antonio Nieto Viso


Homenaje a Manuel Ríos Ruíz


AUTOR DE

RAZÓN, VIGILIA Y ELEGÍA DE MANUEL TORRE


INTÉRPRETE:
PEPE MARÍN

FLAMENCO Y UNIVERSIDAD VOL. LXIV
Autor.
Antonio Nieto Viso


La interesante colección Flamenco y Universidad, dedica el Volumen LXIV como homenaje a nuestro querido y recordado amigo Manuel Ríos Ruíz, uno de los mejores embajadores que ha tenido Jerez de la Frontera en Madrid, sobre todo en el Flamenco y la Literatura, hasta que nos dejó para siempre el 3 de octubre de 2018. En esa fatídica fecha, perdimos a un hombre sencillo que rezumaba sabiduría y bondad, que consiguió el respeto y la admiración de todos.
Como escritor, poeta, flamencólogo, y periodista de ricos conocimientos supo plasmar con su brillante pluma unos sentimientos dialécticos cargados de sensibilidad. En la oratoria poseía el encanto de captar el interés de los que tuvimos el placer de escucharle.

Tuve el honor de apreciar y ser amigo de Manolo, fueron muchas las noches madrileñas que compartimos con él y su inseparable esposa Tina. Desde aquí, tener unas palabras de cariño para una compañera que le cuidó y le mimó hasta el último momento.

Siempre presencié que era querido y respetado por los artistas que le agradecían sus sabios consejos. Lo mismo hemos de decir de amigos compañeros escritores y poetas que compartieron inquietudes de ese mundo tan particular de la literatura.

Sabemos, que gracias a Manolo, muchos artistas pudieron grabar discos, algunas de esas voces se hubieran perdido para siempre, hoy constituyen un tesoro en las discotecas de os buenos aficionados de los buenos aficionados y de los centros de documentación. Lo mismo ocurre con sus letras flamencas que escribió bajo el seudónimo de M Guadalquivir, y que cantaron: María Vargas, El Sordera, Juanata, Romerito, y Fernando Gálvez.

En nuestra memoria perduran sus sabias y acertadas disertaciones como asesor en Radio Nacional de España en el programa El Cuarto de los Cabales, que durante muchos años dirigió y presentó aquel gran profesional que fue Pepe Verdú.

Entre las muchas distinciones que recibió a lo largo de su vida, destaca el Premio Nacional de Poesía Flamenca concedido en 1978 por la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, por su obra Razón, Vigilia y Elegía de Manuel Torre, que leyó el propio autor en el estrado de la Ermita de la Yedra para conmemorar el centenario del nacimiento de Manuel Torre.

Otro de sus méritos fue, el ser cofundador junto a Juan de la Plata, y otros intelectuales amigos de la Cátedra de Flamencología de Jerez de la Frontera, institución que desarrolla desde entonces una gran labor en pro del Arte Flamenco. Tampoco olvidamos que ennobleció a las letras españolas con el Premio Nacional de Poesía que se le concedió en 1972.

Hoy, en la voz del gran locutor y actor de Pepe Marín, con su rico verbo curtido durante muchos años en Radio Popular de Jerez, vuelve a darle vida leyendoy recitando: Razón, Vigilia y Elegía a Manuel Torre. Su palabra siempre atractiva da vida a su paisano y amigo cargada de amor al Jerez que vio nacer a Manuel Torre.

En su recorrido narrativo, enumera a todos los rincones y circunstancias de esta ciudad de ricos y extensos campos enumerados con sus correspondientes nombres que figuran catastro, populares dehesas, viñedos y campiñas donde en los calurosos veranos se desarrollaban a mano las duras faenas.

Las bodegas jerezanas con sus ricos caldos, los arabescos empedrados de sus calles, sus fuentes, y los árboles, todos perfectamente identificados constituyen una guía de Hasta Regia hasta el día de hoy.

Como regalo ilustrativo, el Cd. Contiene la voz de cinco grandes artistas como: Manuel Soto Sordera, Romerito, Fernando Gálvez, María Vargas, y hasta el gran Manuel Torre con una seguiriya de su creación grabada wen 1931 acompañado por la guitarra de Javier Molina.

Por último, dar las gracias a don Rafael Infante Macías, al Instituto Andaluz del Flamenco, y demás entidades públicas andaluzas por velar y proteger al Flamenco, en este caso particular por homenajear a aquel gran jerezano que quiso descansar para siempre en su tierra y que fue Manuel Ríos Ruíz.