Háblame en Gitano


Investigación
Claudia Cortina Ricci


“Arakélame en Caló” / Háblame en Gitano

Acerca de aquellas cosas que “ no” se dicen cuando se habla del pueblo Rom

Argentina, 2007



“Por diversas que sean las formas en las que la especie humana
aparece en la tierra, en todas partes es una misma especie”
Johan Gottfried von Herder


Hay quienes sostienen que la ignorancia mata al hombre, y no se equivocan en lo absoluto. En este sentido, siento que éste constituye uno de los “peores males” que nos aqueja al común de los mortales en la actualidad. Pues, en reiteradas ocasiones, y haciendo honor a la tríada de acepciones compuestas por el prefijo “re”, es que “re”pelemos,“re”chazamos o”re”pudiamos todo aquello que “desconocemos”, o en el mejor de los casos, aquello que “no nos permitimos” conocer…

Y es esta referida ignorancia la que trae aparejados esos “Estereotipos” tan vigentes con los que, en todo momento “catalogamos” “etiquetamos”, o “tildamos” (sin tener en cuenta sus sentimientos y mucho menos los nuestros) a aquel que no se nos parece. A ese ser humano portador de la “diferencia”...

¿Pero si supiésemos que en realidad somos “todos” estudiantes de la vida y siempre hay algo valioso que aprender de los demás? ¿Y si ese “otro” que no se nos asemeja, tuviese la pieza faltante para completar el rompecabezas de nuestras propias existencias?

Sin embargo, acerca de estas cuestiones, son las generalizaciones vacuas las que triunfan, y constituyen hoy por hoy el producto de más fina calidad: “ El Desentendimiento”, con el cual, consciente o inconscientemente, estamos edificando los sólidos cimientos de la “Neo-Torre de Babel” en la que nos hallamos inmersos los ciudadanos del mundo, aún en la supuesta “Era de la comunicación globalizada”. Pues, pareciera ser que cuanto más “On- Line” se supone que estamos, más incomunicados nos encontramos. Paradójicamente hablando, a causa de conducirnos suntuosamente mediante el carro de la desinformación por las vertiginosas autopistas de la información…

En estos tiempos en donde ponemos mas énfasis al “continente” de las cosas, que al “contenido” de las mismas. En un mundo en el que como diría Marshal Bergman “ todo lo sólido se desvanece en el aire”; en donde nos hemos olvidado del carácter tan sagrado que posee la palabra en si misma y de atributos tan significativos del ser como la unión, el respeto o la solidaridad, voy a reflexionar acerca de uno de los pocos pueblos que ostenta aún, como estandarte, esos valores: El Romanó Them o Pueblo Gitano.

Y voy a tratar de hacerlo apelando a esta característica intrínseca de los seres humanos, a esta ciencia de fin de siglo, a la que pocas veces tomamos en cuenta: la comunicación. Que radica, en lograr la “comun- union” con el otro, por que solo a través del dialogo, como apunta Mario Kaplum, se genera la criticidad.

Pero antes de comenzar a adentrarnos en la profundidad de los senderos romaníes es que debo realizar un doble petitorio. En primer lugar requiero el permiso de los Rom (por que así se autodenominan los gitanos), para exponer brevemente, el universo de significaciones que les circunda, como así también los nombres de sus ancestros y sus tradiciones más sagradas. De la misma forma, ruego humildemente al lector no gitano que tenga la bondad de “despojarse “, tan solo por un momento, de todas las concepciones que posea acerca de los mismos, y que predisponga su corazón para aventurarse a recorrer el camino de esta cultura “otra” desde la “puesta en común de sentidos”, a fin de que podamos reconstruir juntos ese “sentido” que le otorgamos a la realidad, no desde la “diferencia”, sino desde la “conciencia”.

No es tarea fácil plasmar en un artículo, el mundo representativo de la vida de los gitanos, sobretodo en un contexto movido por los “malos entendidos”, pues la historia de este pueblo es una historia pocas veces relatada y mucho menos por sus propios protagonistas. De hecho, casi la mayor parte de la bibliografía existente acerca de los gitanos siempre estuvo más cercana a la literatura de ficción quea las aproximaciones científicas. En este sentido, muchas de las descripciones acerca de sus costumbres y sus vidas fueron construidas a partir de connotaciones misteriosas vinculadas a un conocimiento mágico y en ocasiones peyorativo de su realidad. Recién a partir de la década del 70 y durante los últimos años es que se han incrementado los trabajos científicos acerca de la gitanidad, sobre todo por parte de profesionales franceses, españoles y estadounidenses (gitanos y no gitanos). Sin embargo, los “clichés” gestados a causa del desconocimiento aún prevalecen. Y no obstante, la realidad muestra una insatisfacción generalizada en el seno de las distintas familias romaníes, respecto a lo que se publica sobre ellas. En sus relatos expresan el disgusto sobre las representaciones vacuas que enuncian los “Payos”, “Gadzhé”, es decir los no gitanos, acerca de sus pautas culturales..

Buscando compensar de alguna manera ese evidente malestar, fue que decidí “bautizar” este artículo bajo el nombre de: “Arakélame en Caló”, expresión del Caló,(uno de los dialectos del la Shib Romaní o Lengua Gitana hablada en España) que traducida al castellano, paradójicamente, significa “háblame en gitano”. Enunciado este que es utilizado por los Kalé para “re-construir” un sentido de pertenencia, cuando sienten que en el interior de su sistema simbólico se “inmiscuye” una lengua ajena que señala una presencia “otra”.
Es por ello que, en virtud de esa “otredad” que casi siempre los interpreta y que en ocasiones no tiene en cuenta las susceptibilidades que puede herir con el tenor de sus dicciones, es que me gustaría hablar acerca de aquellas cosas que suelen omitirse cuando se habla de gitanos. Sobre todo, en este contexto de la realidad imperante, en donde el sonido más estruendoso radica en el silencio de aquellas voces que se tienden a amordazar…

Hace algunos años Ramiro Calle escribía lo siguiente:

“… A muchos de nosotros, los payos nos han vendado los ojos con estereotipos de verde luna y `tablao´ flamenco, de manera que por muy cerca que lo tengamos somos incapaces de verlo: el pueblo gitano no es solamente lo que parece ser”

Hoy, aprovechando la fachada lúdica que juegan los “estereotipos corrientes”,y sobre todo aquellos que emparentan a manera de sinónimo al Flamenco con los gitanos, y viceversa, es que podemos concluir en que la historia de los Rom es “en esencia” similar a la de este Arte. Una trama entretejida desde sentires profundos, de lamentos y de súplicas, de préstamos y rechazos, de resignificaciones constantes a través de la búsqueda que únicamente se encuentra en el trajinar del viaje. En fin, de aquellas cosas tan intensas que solo puede experimentar el alma...

Y no con esta aserción estoy queriendo decir aquí que el flamenco sea patrimonio exclusivo de los Gitanos, pues con tal afirmación estaría incurriendo en un craso error. Y aunque no se entienda el uno sin el otro, dicha declaración comportaría, por una parte, dejar de lado las valiosísimas influencias sefardíes, árabes o moriscas, africanas, bizantinas, hindúes, andaluzas, castellanas, e incluso americanas con las que se compone, además de la gitana. Las que en definitiva concibieron que el encuentro entre oriente y occidente, en vez de engendrar guerras (como habitualmente sucedió y sucede), haya servido para la creación de una de las melodías más sublimes que se arraiga con “Jondura” sobre la faz de la tierra.

Mientras que por otro lado, estaría contribuyendo a invisivilizar u omitir el inmenso universo musical Romaní del cual, el flamenco encarna tan solo una parte. No sin ser fundamental, ya que la magnificencia de este arte andaluz, represente quizás la única expresión que ha servido para tornar a los gitanos “visibles” ante los ojos de la humanidad.

Y así como acerca del origen de la palabra Flamenco existen las opiniones mas diversas y contradictorias, como aquellas que lo relacionan desde un “cuchillo” hasta con el termino árabe “fala-menghus” que quiere decir “pueblo errante”, lo mismo ocurre con el Romanó Them. Ya que, a pesar de los estudios históricos y de las investigaciones de la antropología y de la filología, no se puede indicar con certeza el punto de inicio de esta cultura..

Es así que para una basta mayoría de investigadores y gitanos, se trata de una agrupación étnica de origen indo-afgano, que en un principio, se creyó eran descendientes de los egipcios , para luego, al comparar las raíces del idioma y su similitud con los dialectos sánscritos, concluir en que procedían de la India, más precisamente de la región del punjab y del Indorajashtan. Antes de arribar a occidente, habrían estado en Persia (siglo X) y posiblemente en Egipto (o una región del Peloponeso llamada Pequeño Egipto), de allí provendría su denominación de "gitanos", derivada de "egiptanos" (Cf. Arana, 1999)

No obstante, existen otras teorías. Por ejemplo, aquella que afirma que los gitanos son uno de los doce “clanes perdidos de Israel”, que en sus constantes migraciones por las poblaciones del medio oriente habrían permanecido por un breve período en la India, en donde fueron significando los diversos vocablos que recogieron del sánscrito así como también lo hicieron con las voces de los diferentes países en los que habitaron y habitan en su transitar por el mundo. Esta postura, sostiene que es en el conjunto de leyes y costumbres (las cuales según sus defensores más acérrimos son en su totalidad israelitas y se encuentran plasmadas en el Antiguo Testamento o la Toráh) y no en el idioma en donde reside la médula espinal de un posible origen.

El motivo de la migración gitana a tierras occidentales no se encuentra del todo clarificado. Pero se advierte que en el S XIV llegaron a los Balcanes; y fueron ocupando toda Europa (en España su presencia se registra través de un salvoconducto fechado en enero de 1425, otorgado en Zaragoza por Alfonso V de Aragón, a favor de “Don Johan de Egipte Menor”) para finalmente migrar hacia América ..

Por otra parte, estas divergencias en torno al origen demuestran que dentro de la comunidad gitana existe una amplia diversidad de Kumpanias (grupos), criterios y estratificaciones como “palos o cantes” tiene el flamenco…

Por ejemplo la Península Ibérica es conocida por la estirpe de los Kalé, y es muy probable que, para quien desconozca en lo absoluto el mundo de los gitanos y a raíz de la trascendencia que evoca el “Cante Jondo” a escala mundial, piense que este sea el único grupo de gitanos que existe. Sin embargo también coexisten los gitanos Kalons que se asientan en Portugal , los Kalderash provenientes de Rusia, Servia, Suecia y Moldavia, los Machawaya originarios de la ciudad servia de Macva (que actualmente se encuentran principalmente en Brasil y Estados Unidos), los Lovaria de Hungría Alemania y Servia, los Xoraxané principalmente de Servia y Grecia , los Ludar o también llamados Boyash ( aunque ellos consideran que este último término suena despectivo) provenientes de servia. Esta kumpania a su vez se subdivide en dos agrupaciones, los Guguiesti y los Manyacaniesti, entre otros.

Y cada uno de estos grupos exhibe particularidades tan específicas, que existen costumbres y creencias tan variadas entre ellos que a simple vista resultaría casi imposible aunar los criterios de todos ellos bajo una misma etnia.

A modo de ilustrar esta temática podriamos decir que para muchos Rom los Ludar o Boyash no forman parte de la Rromaníya (conjunto de normas y comportamientos tradicionales) ya que hablan rumano y no siguen muchas de las reglas de los Rom como el marimé que es una al “pauta de pureza ritual”, es decir, lo adecuado- no adecuado, similar a lo que significa el “Kosher” para pueblo de Israel, al cual nombran spurkat pero que no es igual. De hecho, muchos Rom piensan que son Gadzhés o Payos que se hicieron gitanos. Pero parece ser que en origen eran Rom y hablaban romanés pero perdieron la lengua y muchas trazas culturales (Cf. Fernández Bernal 2005).

Lo mismo ocurre con la amplia gama de variedades dialectales que agrupa el Romanés, que van desde el Caló hasta el Vlax de los Xoraxané.

Así, mientras que los Kalé denominan al pedido de mano bajo el nombre de la “Pídia”, otros grupos como los Kalderash lo llaman el “Mangli mos”, en tanto que, a diferencia de los primeros, la familia del novio abona una dote (similar al precio de un coche nuevo) a los padres de su futura mujer, al igual que las poblaciones árabes, como símbolo que garantiza la “seguridad” de que su descendiente será favorecida en su vida matrimonial.

Por otra parte existen gitanos cien por ciento nómadas y otros sedentarizados. Y en cuanto a la profunda sensibilidad espiritual, sustentada en la fervorosidad que manifiestan hacia la figura de Devla, o Devel, u o Del, ser creador del universo, han sido mayoritariamente católicos y en menor escala musulmanes (como es el caso de los Xoraxané) hasta mediados de los años 70’ cuando comenzó la predicación y la etapa de consecutivas conversiones a la “Iglesia Evangélica de Filadelfia”. Desde ese entonces, y con la creación del “Movimiento Evangélico Gitano” se hace necesario distinguir a los gitanos católicos de los gitanos evangélicos o creyentes, ya que sus prácticas religiosas y por ende sus formas de vida, se alternarán ampliamente de un contexto a otro.

Acerca de todas estas cuestiones podríamos extendernos tanto que necesitaríamos varios volúmenes para explicar las prácticas y singularidades de cada uno de los grupos Rom.

Pero entonces, ¿qué o quiénes convocan hoy a los gitanos a reunirse y sentirse como una comunidad? ¿Qué imaginarios operan de aglutinantes? ¿En qué se basan los reconocimientos de la gitanidad?

Como asevera Manuel Chilla González, el flamenco mas que una expresión musical, más que un arte, además de duende y misterio es ante todo un “sentimiento”. Y es pues, ese imperio de los sentires, el que va hilvanando uno a uno el caudal de todos estos palos como la soleá, la seguiriya, el martinete, la rumba el fandango, etc., hasta congregarlos como las raíces de un mismo árbol, de igual modo ocurre con el Romanó Them. Es un mismo “sentir” el que los condensa, ese algo inefable que hace que dos gitanos de latitudes diferentes se reconozcan a simple vista como pares, aún siendo la primera vez que se encuentren…

Relegados, lícitos o anónimos, cuando no hostigados y subyugados, los zíngaros, bohemios, antigano, badangar, o simplemente gitanos se autoproclaman ante todo como Rom, que en su lengua materna quiere decir, nada más y nada menos que “ Hombre”. Mientras que se identifican como una cultura con rasgos esencialmente nómadas y una fuerte tradición oral(1). Porque amén de que una basta mayoría se ha emplazado en un lugar fijo por cuestiones externas a su universo simbólico, que tienen que ver con las imposiciones de la cultura occidental, que los obligó a renunciar a las cheri (carpas), no han abandonado en lo absoluto la itinerancia. Es así que como resistencia a esa imposición de la cultura dominante y a las visiones que los denominan como “tribus”, (adjetivo al que consideran como una verdadera ofensa, aunque muchos letrados sostengan que se trate sociedades tribales), es que ellos se auto reconocen como nómades. Y aún sabiendo leer y escribir (en la generalidad de los casos) prefieren la transmisión de sus leyes y ritosde manera oral, es decir“a la antigua usanza”, de generación en generación. Pues no hay otro asunto más serio y sagrado para el agente romaní que el “mantener con firmeza” la palabra dada.

No obstante, mientras algunos atribuyen el término "gitano" como sinónimo de ladrón, vago o combativo; para ellos mismos “ser gitano” conlleva el respeto a una serie de lineamientos éticos y morales de los que Juan de Dios Ramírez Heredia da fé en “Nosotros los gitanos” cuando evoca lo siguiente:“No te separes nunca del gitano, permanece fiel al gitano y paga religiosamente las deudas del gitano”

Así planteado, el sistema de leyes y valores de los romaníes radica en una manera particular de significar al mundo que les circunda y por ende, al contexto de la cotidianidad de su existencia. Es un modo de vida que organiza de forma distinta todas las aportaciones culturales que le llegan del entorno referente a las sociedades mayores en las cuales se insertan y que van configurando la estampa de la “gitanidad”, basada fundamentalmente en la Union y el Respeto.

Es así que cada familia o suetí se convierte en la tierra o chen de los romaníes, pues es la única geografía visible que agrupa a los miembros de “nación rom”. A su vez, que las relaciones de parentesco se fundamentan entorno a dos ejes clasificatorios de estatus basados en el sexo y el grupo de edad, ya que en este entramado cultural adquiere mayor autoridad el hombre por sobre la mujer, sobre todo si éste es mayor.

Sin embargo, aunque el linaje sea patrilineal, no podemos dejar de resaltar el rol activo que desempeña la gachí o mujer gitana quien, desde el ámbito doméstico, se autentica como mediadora y guardiana de las identidades y rituales referentes al patrimonio cultural romaní. A raíz de esto, un gitano también posee obligaciones y derechos para con la familia de su madre, respecto a la defensa, protección y reciprocidad:Pues, en el concepto de Suetí hay que considerar, tanto a los miembros más próximos que residen bajo el mismo techo, como a los demás parientes incluidos en la red de afinidad. De ese manera, los linajes emparentados, que por diversas cuestiones no pueden residir en una misma casa, intentan vivir lo más cerca posible, de ese modo pueden mantener relaciones de cooperación cuando los problemas irrumpen en la escena, conformando una intensa trama solidaridades colectivas y lealtades a toda prueba, que nos hablan en el lenguaje de la “común-unión”, sin la cual resulta imposible sobrevivir en las metrópolis del mestizaje entre la discriminación que se sufre por ser diferente y aquella otra desde la que se resiste esa diferencia.

Es así que cuando surgen conflictos en el seno de la comunidad, o si el conflicto se extiende dentro de una familia determinada (ya sea por negocios, ya sea por delitos o adulterio), y las partes implicadas no hallan ninguna vía de resolución, entonces el único camino factible es convocar a la Kris Romaní, que para los Kalé sería el equivalente al Consejo de Ancianos o Reunión de Tíos o Arregladores, es decir, hombres mayores de 40 años..

La figura de la Krisactúa como una suerte de corte o un tribunal interno cuya función consiste en constituirse como instancia mediadora en cuestiones que involucran pura y exclusivamente a la comunidad gitana. En casos de conflictos, determinando responsabilidades y sancionando a los culpables, y en asuntos de acuerdos de palabra (como por ejemplo el pedimento del matrimonio) negociando los intereses de las partes involucradas. Al conformar su propia corte de justicia, la comunidad romaní busca aislarse de la intromisión de los Payos o la cultura oficial. Ya que piensan que las controversias entre gitanos no pueden ser juzgadas por los “otros”, sino sólo por “sus propios ancianos” portadores de la sabiduría.

Como todo tribunal, la Krisdebe demostrar una total imparcialidad en sus asuntos, sin consideración de la familia o la “raza” (esquema conceptual de parentesco al que se adscriben los gitanos) de los contendientes. Es por ello, que si el conflicto o reyerta involucra a la familia de alguno de sus miembros, la autoridad de éstos carece de sentido y automáticamente apelan al llamado de tíos o krisnitóris (en el caso de los Kalderash) externos a su comunidad para que traten el caso.

En referencia a este punto, hay que de destacar que los romaníes han sido grandes estrategas en cuanto a la conformación de este órgano legitimado para al restablecimiento del orden dentro de la comunidad. Ya que, en pos de lograr el cumplimiento de las sentencias que esta entidad dictamina, han sabido aprovechar como recurso primordial uno de sus valores fundamentales: el respeto hacia los mayores. Por ende, se deduce, que al ser mayores todos sus miembros, los demás gitanos indiscutiblemente deberán acatar lo establecido, puesto que de no hacerlo estarían fundamentando la negación de su propia pertenencia al campo de la “gitanidad”.

En este aspecto, es válido citar las reflexiones de Carmen Linares cuando sustenta que “muchos libros han escrito los historiadores en cuanto a nuestra cultura, pero lo que no sabían es que hemos sido un pueblo reservado en darla a conocer; escribieron que no teníamos religión cosa de ser incierta, pues nuestros sacerdotes eran nuestros propios ancianos y nuestra fe a la ley gitana”.

Sin lugar a dudas, resulta una verdadera lástima que todas estas cuestiones no ocupen un lugar preponderante en los medios de comunicación o las conversaciones acerca de los gitanos.

En la actualidad existen alrededor de 12.000.000 de Romaníes, cuya “presencia” es palpable a lo largo y a lo ancho del planeta. Por otra parte, son cuantiosas las transformaciones que se están produciendo en su vida cotidiana, formas de relación y en las normas de autoridad internas a la propia comunidad, sobre todo gracias a la creación de sus propias ONG, dedicadas al “reconocimiento” y “preservación” del patrimonio cultural gitano, como la Union Romaní Internacional, por tan solo citar un ejemplo. Bajo este aspecto, España encarna todo un paradigma a alcanzar por parte de los diferentes Estados que albergan poblaciones Rom , ya que es uno de los países que mejor ha resuelto las contrariedades de exclusión social. De hecho, se hace evidente resaltar los encondados esfuerzos que se vienen realizando desde la FSG( Fundación del Secretariado Gitano) o la Asociación de Enseñantes con Gitanos, entre otros organismos, en materia de propósitos que tienden al mejoramiento de la calidad de vida de los Kalé. Sobre todo en la región de Andalucía, en donde residen casi la mitad de los gitanos españoles, aproximadamente cerca de 270.000 personas. De hecho, desde la FSG y a través de la puesta en marcha del Programa “ACCEDER” (vigente desde el año 2000), se ha posibilitado la progreso en cuanto a sus condiciones de existencia, propi­ciada justamente por el “acceso” de los gitanos a los sistemas de trabajo, protección social, vi­vienda ,salud y educación.

Condiciones estas que por primera vez los están equiparando en términos de igualdad con respecto al resto de los ciudadanos. Y aunque todavía quede un largo trecho por recorrer, y en medio de ello, se enfrenten a un sin numero de retos como la discriminación directa o indirecta, la critica corrosiva o la postergación de sus derechos, todos estos supuestos “obstáculos” serán los que conformen ese “motor inmovile”, para impulsar un verdadero cambio en camino/drom del Romano Them. Un camino que, parafraseando a Joan Manuel Serrat, se va haciendo con el mismo movimiento del andar…

Mientras tanto depende de todos nosotros, los seres humanos, aprender a respetar esa riqueza que se funda en la diferencia . Pues en esencia y ante los ojos de Dios, sin distinción de raza, credo o religión somos todos iguales..

Por la utopía de un mundo mejor.. ¡Te naja saol! : ¡Que no se pierda!
Claudia Cortina Ricci



Fuentes Consultadas:

FUNDACIÓN SECRETARIADO GITANO: www.gitanos.org.
UNIÓN ROMANÍ INTERNACIONAL:www.unionromani.org
ARANA, Marta: "Encuentros y desencuentros entre gitanos y marplatenses".Programa de Estudios Multiculturales de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Publicación en Internet: www.gruponaya.com.ar. 1999.
CALLE, Ramiro: “Gitanos: Los magos de la libertad”. En: Revista Año Cero. Año II. Nº 2. Madrid. Ed. América Ibérica.1991.
CLEBERT, J.P.: “Los gitanos”.Barcelona. Ed. Ayma. 1985
LINARES, Carmen: “La mujer gitana como trasmisora de cultura”.Registro de la Propiedad Intelectual de Jaén - España. 2003. O en la sig. URL: www.inminhalu.com.
LIÉGEOIS, J.P.: “Minoría y Escolaridad: El Paradigma Gitano”. Madrid: Editorial Presencia Gitana, 1998.
HEREDIA, J y CARMONA, A: "Cultura gitana y cambio social" En: Diálogo Gitano N° 79. Madrid, España(1994)
PATRIMONIO CULTURAL GITANO-1 ed.Buenos Aires: Gobierno de la Cuidad de Buenos Aires, 2005.
PRESENCIA GITANA, Equipo de Estudios: "Informe sobre la cuestión Gitana" .En: Cuadernos para la Información y Debate. Madrid, España. 1991.
RAMÍREZ HEREDIA, J. de Dios : “Nosotros, los gitanos”. Barcelona. Bruguera, 1974
SAN ROMÁN ESPINOZA, Teresa: “ La Diferencia Inquietante: Viejas y Nuevas estrategias culturales de los gitanos”. Madrid. Siglo XXI de España Editores. S.A. 1997
"Entre la marginación y el racismo". Reflexiones sobre la vida de los gitanos. Alianza Universidad. Madrid. 1986.
- ----------------------- : "Gitanos de Madrid y Barcelona". Ensayos sobre aculturación y etnicidad. Publicación de Antropología Cultural Universidad Autónoma de Barcelona. Barcelona, 1990.

---------------------------: “La celsa y la escuela del barrio en Knipmayer y Otros: "Escuelas, Pueblos y Barrios". Alkas Editorial. Madrid. 1980.
- ------------------------- : "Vecinos Gitanos." Madrid. Akal Editorial . 1976.


(1) Cuando hablamos de cultura oral nos referimos a algo que no puede ser confundido con el analfabetismo, pues constituye el idioma de una cultura “otra”, la de la oralidad secundaria desde la que se configura el mundo gitano. ( Cf. Ong, en Martín Barbero, 2004)