Habichuela en rama


Discos Flamencos
Pepe Habichuela
Nuevos Medios (1997)
Carlos Ledermann


Hoy recordamos este estupendo disco aparecido en 1997, que empieza con una seguiriya, lo que desde ya lo hace original. Pepe Habichuela es un guitarrista que jamás hace alarde de su técnica: en este disco prácticamente no hay escalas ni picados llamativos y la expresividad musical está supeditada a un pulgar fenomenal y un arpegio de una precisión alucinante. Su toque es siempre claro, como agua fresca y, aunque no abunda en matices, de una musicalidad y una flamencura irreprochables.

No es para nada habitual que un disco de guitarra flamenca comience con un toque por seguiriya, claro que no, pero Pepe Habichuela se puede dar este lujo porque “Amanecer” es un tema de atractiva movilidad, acentuada por la percusión del siempre fenomenal Tino Di Geraldo. De hecho, lo primero que se oye es algo que Pepe Habichuela le dice a Tino, pero que a pesar de los esfuerzos desplegados, sencillamente no hemos podido averiguar qué es. Luego aparece el tabla, magistralmente tocado, marcando el compás con un delicioso fraseo, que da la entrada a una falseta conocida pero trabajada con especial personalidad por el guitarrista granadino. Luego de los rasgueados habituales y nuevos timbres de la percusión, Pepe Habichuela desarrolla nuevas ideas melódicas con la limpieza técnica que siempre le ha caracterizado y algunos acentos muy atractivos en los bordones. Nunca se pierde en este tema la tensión y eso lo hace especialmente interesante.

“A mi Manuel” es una soleá con el sello de Habichuela: cristalina y poblada de arpegios y ligados, estos últimos como sacados de alguna soleá mucho más añeja. No es Pepe de esos guitarristas que se complican mucho en lo concerniente a la armonía y su toque siempre huele a tradición, a marca de la casa, a solera y vino maduro, y esta soleá no es la excepción. El final, resulta algo abrupto tal vez porque no hay mayor preparación ni anunciación del mismo, con excepción de un ritardando apenas perceptible en los últimos tres acordes.

“Recordando Esencias” es el título de las alegrías, en La Mayor y con cejilla al 2, en que Pepe Habichuela se acuerda del maestro Sabicas de manera emotiva y graciosa con alguna cita textual intercalada en el color de su propio lenguaje. La redacción de cada falseta es alegre y el tema muy entretenido, tanto, que se hace corto a pesar de ser de los más extensos del disco.

“Habichuela en Rama” son las bulerías que dan título al disco. La autoría del tema es compartida con Antonio Canales. Los coros están hechos por Juañares y Negri y desde la entrada ya se advierte un ambiente de fiesta, aunque el tempo no es particularmente rápido. “Una vez me preguntaron de qué familia yo vengo / yo vengo de los Carmona” advierte una voz que sabe a Ketama y que deja lugar a rasgueados muy sabrosos, secundados por una percusión sensacional. Nuevas voces aparecen y la guitarra se prodiga en falsetas cortas y sencillas, de las que hay que poner cuando se acompaña al cante, porque más que la guitarra son las voces las protagonistas de esta bulería, arropada con mucho soniquete y mucha intención y un coro final que hemos escuchado tantas veces en fines de fiesta.

Nada mejor que una rondeña para contrarrestar –si de eso se tratara- a una bulería. “Canta la Guitarra” comienza con una idea que pareciera haber sido arrancada a la mitad de un tema, como si este hubiera venido desarrollándose ya antes de sonar en nuestro equipo. Algún detalle fugaz nos trae a la memoria a Don Ramón Montoya otorgándole al tema pinceladas antiguas. El final nos sorprende nuevamente, porque cuando se produce, Pepe Habichuela parecía estar desarrollando una idea que aun no concluía y daba para algo más. De todas formas, es uno de los temas más bellos de este disco.

La soleá por bulerías “Remate” viene acompañada por el djembé de Bandolero, que desde su sonido profundo marca los tiempos 12 acentuando la intención de las palmas de Amparo, Toñi y Loli Habichuela. El pulgar de Pepe se muestra aquí particularmente brillante, lo mismo que su arpegio privilegiado.

“A Machuka”, los tangos, tienen una entrada cautivante construida sobre algunos armónicos y notas algo quedas en la mandola de Josemi y el contrabajo de Víctor Merlo. Las percusiones de Chaboli y Antonio Carmona se suman, luego las palmas y el breve alzapúa con que entra la guitarra solista y ya se arma un ambiente mágico, rítmico y qué decir cuando aparece la voz de Potito: tangos en su estado natural, coronado por un coro simpático que dice: mira la del delantal bordado / la que se ríe conmigo / esa es la que me ha gustao”. La mandola tiene pasajes muy breves, pero que llenan de sabor este tema, que nos parece lo mejor y lo más fuerte del disco.

Para cerrar, se eligió una taranta, “Hondo”. Es el tema más largo del programa y exhuma oscuridad y reflexión. Una vez más, un final inesperado deja la sensación de que no había más que decir o, en su defecto, que no había ganas de decir algo más. Estos finales son los que a los oyentes no iniciados les llevan a creer que en el flamenco la improvisación es tan o más frecuente que en el jazz y que estos temas son una reunión de ideas, pero sin un planteamiento musicalmente dotado de una forma que las transforme en tema, con exposición y desarrollo claramente perceptibles. Sabemos que esto no es así, pero de todas maneras llama un poco la atención que suceda tan a menudo, especialmente en los toques más profundos de Pepe Habichuela. No es al único que le ocurre, pero en él parece notarse más porque tiene ideas realmente hermosas y, curiosamente, siempre parecía haber arrancado con un motivo nuevo y más bonito que los anteriores, cuando pone el punto final con muy poca preparación previa. Interesante si lo hace a propósito, y desconcertante si es algo natural.

En general, nos parece que “Habichuela en Rama” es un disco algo melancólico incluso cuando va por fiesta, tal vez reflejo fiel del propio Pepe, parco en palabras pero comunicativo y generoso con su guitarra, dueño de un conocimiento cabal y una experiencia sobrada tanto en el toque como solista, como acompañando al cante. Uno de los grandes de la guitarra flamenca de las últimas décadas.