Fuera de la realidad


Discos Flamencos
Pablo Rubén Maldonado
PRM (2011)
Pablo San Nicasio Ramos


Sin duda estamos viviendo los inicios de una primera época gloriosa para el piano flamenco.

Instrumento que ya no es un mero y exótico miembro ocasional en combos o teatros, papel en el que se mantuvo durante décadas. Ahora por el contrario, el piano es una disciplina que empieza a asentarse en los recitales como sonido acompañante del mismo cante, como elemento esencial en los cada vez más prolíficos y numerosos conjuntos de flamenco-jazz y, lo que es más importante, como nueva disciplina concertística y solista de pleno derecho en este arte.

Dorantes, Diego Amador, Pedro Ojesto, Javier Coble, Pablo Suárez, Sergio Monroy, Laura de los Ángeles o el que nos ocupa ahora, Pablo Rubén Maldonado, son algunos nombres que, con diferente camino y veteranía, no pueden sino situarse entre la vanguardia instrumental flamenca, al mismo nivel que los guitarristas o percusionistas del mayor fuste. Además, en el piano sí que nos encontramos multiplicidad de estilos o subestilos, dentro de un común patrón flamenco, sin que nadie sea un verdadero timón para el resto. Parece que hay tantas formas de hacer piano flamenco como intérpretes, y eso es una gran noticia para los que busquen nuevos caminos en un mundo tan trillado y aparentemente inmóvil como el arte jondo.

“Fuera de la Realidad” es el segundo álbum en la carrera del granadino Pablo Rubén Maldonado. Disco que sale al mercado diez años después del primero y donde este joven y reputado pianista se suelta su larga melena y expone en doce temas algunas de sus principales inquietudes, musicales y extramusicales.

De lo primero sintetizamos un soniquete al piano de estética bastante ortodoxa, en los temas donde se da el flamenco, que aquí no son todos. A excepción de “Quiero Saber” y “Díselo”, donde se extrae más sustancia rapera que jonda, la nota dominante en este disco es un lenguaje flamenco con ecos gitanos, donde el piano no es tratado casi nunca (quizá solo en la levantica inicial) como mero acompañante, sino que muestra su propio idioma y lo adapta al flamenco. Es decir, Pablo hace suya la máxima de no tocar como un guitarrista y el rango que adquiere su piano en “Fuera de la Realidad” es mayor que el que tiene con otros compañeros de profesión. Simplemente diferente.

Disco con intermitencias, hay un buen puñado de temas de gran densidad y complejidad.

Comenzando por “La Esperanza Nace”, extensa bulería dividida en secciones donde el fuerte reside en la flamencura de la música, impresionante, muy en la onda de la estética “farruca”, Fernández Montoya, para que se hagan una idea. Por cierto, buenos colegas entre ellos.

El compás irregular de “Como Pasa el Tiempo”, lo pegadizo de los tangos “Granada”, la soberbia técnica en “Mi Esencia eres tú” o el tremendo tema latin que resulta “Luz”, a la postre lo más “radiable” de un disco intenso, son los fuertes de este trabajo grabado en tres años y donde, según su autor, “todo tiene una justificación”.

Decíamos antes que la solvencia musical, instrumental, son los galones que avalan la trayectoria de Pablo Rubén. No es que no me gusten las letras que incluye aquí, es que su concepto tan libérrimo de la métrica suena cuando menos raro en un arte tan hermético y diseñado “a priori” en ese sentido como el flamenco. Aquí los roles que tienen que asumir los cantaores están más cerca del hip-hop que del mismo arte jondo.

Algo que se acentúa en “Quiero Saber” y sobre todo en “Díselo”, rap donde María Toledo, insigne discípula de Pablo, se suma a la ola reivindicativa que es en sí todo “Fuera de la Realidad”.

Con las importantísimas colaboraciones de Moi Natenzón, “El Yunque”, Carmina Cortés, Diego Carrasco, Yelsi Heredia o la reseñada María Toledo, el mayor peso lo pone un Jorge Pardo que está sembrado y que, por cierto, aparece en un porcentaje tan alto de los discos de nueva factura, que empezamos a sospechar si tendrá el don de la ubicuidad.