Flamenco y Univ. Vol. XXIII


Discos
Enciclop.Electrónica Andalucía

Antonio Nieto Viso


Flamenco y Universidad
Vol. XXIII
Capítulo Flamenco
Enciclopedia Electrónica de Andalucía
Autor. Antonio Nieto Viso.



Los documentos audiovisuales en el Flamenco, son un nuevo soporte que han venido a enriquecer la comprensión de este arte. La imagen y el sonido en el panorama actual es una revolución tecnológica en la que podemos admirar el momento en que se produjo este sentimiento que necesita del público en general, y del aficionado en particular, posteriormente la historia será la encargarla de custodiarlo como parte de nuestro patrimonio.

Por lo visto y escuchado en este Dvd., la imagen se perpetúa, sobre todo para los que ya no están con nosotros físicamente, parece como si en cualquier momento pudieran volver de un largo viaje, son los casos de Chano Lobato, Miguel Vargas, y Pedro Bacán.

La Exposición Universal que se celebró en Sevilla el año 1992, fue para el Flamenco un escaparate de proyección internacional, que entre otras cosas, dio lugar al presente Volumen XXIII de la Serie Flamenco y Universidad. Es este un Dvd de la Enciclopedia Electrónica de Andalucía, que realizó el Centro de Tecnología de la Universidad de Málaga entre 1990 y 1991 en un bello escenario natural típico..

El Dvd. Contiene tres apartados dedicados al Cante, el Toque, y el Baile. Vamos por partes: En el primer bloque, que está dedicado al Cante, se abre con los estilos de Levante, que comienza Kiki de Castilblanco acompañado por la guitarra de Manolo Franco. Una cartagenera del repertorio de Chacón nos recibe, y va creando ambiente para ir avanzando en su análisis.

Calixto Sánchez, eligió como guitarrista a Pedro Bacán para cantar una taranta muy efectista, pero que ha perdido terreno en favor de la otra modalidad que es la que se está utilizando en el Festival del Cante de las Minas. Calixto demuestra conocimiento y poder para el Cante, que dicho sea de paso, también hay que estudiarlo para perfeccionar su posterior ejecución. El de Mairena del Alcor pone de manifiesto su carácter enciclopédico con una murciana muy clásica, la que le hemos escuchado en muchas ocasiones al aquel gran cantaor que se llamó Manolo Ávila.

El segundo grupo está dedicado al fandango. La modalidad de Huelva la defiende en su estructura musical el cantaor alosnero Plácido González, que acompañado por el guitarrista Ramón Jesús Díaz, nos introduce en los secretos de esta comarca basándose en Paco Toronjo ayudado por unas letras muy atractivas para el oído.

Para ilustrar el fandango natural en la modalidad que creó Antonio El de la Calzada, aparece José El de la Tomasa en compañía de Pedro Bacán, un gran guitarrista que nació en Lebrija, el lunes 12 de Febrero de 1951, y que perdió la vida en un accidente de tráfico en el kilómetro 36 de la A-4 en el término municipal de Los Palacios, a las diez y veinte del domingo 26 de Enero de 1997. Pedro fue un magnifico guitarrista lleno de misterios para el acompañamiento, sobre todo para Calixto Sánchez que lo comprendió mejor que nadie.

En el apartado titulado Compás de Amalgamas, nos encontramos a un cantaor entrañable para los aficionados que ya tenemos algunos años, fue Miguel Vargas, que aquí está acompañado por el Manolo Franco en una clásica soleá de Alcalá.

Miguel Vargas, nació en Puebla de Cazalla en 1942, aunque desde muy joven se trasladó a vivir a Paradas, hasta las diez de la mañana del día 26 de Junio de 1996 que falleció en el Hospital Universitario de Sevilla, justo cuando cumplía 55 años de edad.

Otro de los grandes de los últimos tiempos que nos agrada ver y escuchar es, Chano Lobato, escoltado por el toque de Pedro Bacán.

Creo que es bueno para los lectores aportar datos biográficos de los que ya no están con nosotros. Chano nació en Cádiz el año 1927, y murió en Sevilla a las once de la noche del 5 de Abril de 2009. Su arte y su gracia permanecerán para siempre, en este, y en otros documentos que nos ha dejado. Aquí, nos recreamos disfrutando de unas grandes bulerías de Cádiz sobre las bases que nos dejaron Manolo Vargas y Pericón, que Chano enriquece al rematar con la conocida letra de Carlos Gardel que “veinte años no son nada”.

De nuevo Miguel Vargas vuelve a este documento audiovisual con el toque gitano de Pedro Bacán para dejarnos sobrecogidos con una seguiriya de Los Puertos.

Los cantes de ida y vuelta ocupan aquí un lugar destacado, no olvidemos que cuando se grabó este documental en 1991, ya estaban en marcha los preparativos de la Expo 92, como fue popularmente conocida.

El maestro Calixto Sánchez con Manolo Franco, los dos en pleno esplendor artístico, nos legaron una colombiana para la historia perfectamente desarrollada con letras de hermanamiento entre los pueblos de ambas orillas del Atlántico bajo un mismo idioma, el castellano.

La modalidad de la guajira está perfectamente acreditada por Miguel Vargas como cantaor, y las bellísimas falsetas de la guitarra manejada por Manolo Franco.

Para completar el círculo del homenaje a Hispanoamérica, Calixto Sánchez y Manolo Franco acudieron a la nostalgia de una milonga clásica con el triste lamento de Antonio Machado que escribió a la muerte de su joven esposa Leonor, rematado con un juguetillo en aire de colombiana.

Al cantaor Kiki de Castilblanco, le correspondió desarrollar los diferentes estilos de los cantes de Málaga, poniendo su música la interesante guitarra de Manolo Franco, que le marcó las pautas de la rondeña, la jabera, y el jabegote bajo el denominador común de losaires abandolaos en los ritmos de estos pagos, que remata con un verdial. Kiki con una voz perfectamente timbrada ennoblece la granaína y la petenera con Pedro Bacán en el acompañamiento. Cierra su repertorio con una bella y sentida saeta cantada en una iglesia frente a un cristo crucificado.

El realizador de esta serie flamenca, reservó un lugar de honor al toque solista de guitarra. Pedro Bacán sacó de su talento musical notas enigmáticas gitanas para dejarnos el testimonio de una soleá única de estas características, sus dedos así fueron capaces de crear algo misterioso, su genuina casta le permitió tocar como pocos un flamenco que ya no volverá.

El otro elegido fue Manolo Franco, conocedor de su oficio, acudió a su experiencia y responsabilidad para seducirnos con una guajira que suena a grandeza bajo unos acordes imposibles de igualar en aquellos minutos de 1991.

Para el cierre del Dvd. Llamaron al baile bajo los parámetros de aquellos momentos que después del tiempo transcurrido, comparativamente hablando ha progresado muchísimo. El encargado de demostrarlo fue Javier Barón con una farruca desarrollada con pasos ortodoxos de exquisito gusto artístico, estampas comparativas para el aprendizaje.

Para poner punto y final a este importante documento histórico, la bailaora Yolanda Heredia vestida a la goyesca supo con sus movimientos por todo el escenario dejarnos unos tangos del Piyayo con la seguridad de las artistas que aman su oficio dominando los cuatro ángulos del bonito escenario.

Finalizo agradeciendo vuestra benevolencia ante la extensión del texto, pero es que no podía ser de otra manera, la importancia del documento lo merece.