ESTIPEN


Discos Flamencos
Antonio Mairena
El Flamenco Vive. 2014
Antonio Nieto Viso


Dentro de la serie Flamenco y Universidad, ha llegado a mis manos el volumen XI por gentileza de mi amigo Antonio Cruz Madroñal, sobrino y heredero de los derechos de don Antonio Mairena, gran cantaor fue distinguido con la III Llave de Oro del Cante e Hijo Predilecto de Andalucía.


El Cd., que lleva por título Estipen, que en lengua caló significa ¡salud y libertad!, conmemora el sesenta aniversario de la Asociación española contra el cáncer, y el treinta aniversario de la muerte del genial maestro del flamenco. Significativas plumas glosan a esta interesante figura del siglo XX, ellos han sabido significar los valores artísticos y humanos del personaje.

Estamos ante otro documento sonoro con grabaciones en directo recogidas en cintas de cassette y de carrete abierto que corresponden a esa época en pleno esplendor del sonido analógico. En aquellos años no había ningún problema para grabar, por lo que hoy vuelven a ver la luz totalmente revisados en sistema digital para quedar inmortalizadas en los archivos sonoros y en la historia como un testimonio único en la expresión. Miles de estos soportes, me han servido para comprender y acrecentar mi interés por este arte de nuestra Andalucía y conocido en todo el mundo.

Estipen, es un Cd., que viene a poner de manifiesto otra vez los cantes, el estilo, y la forma de ser de aquel hombre bueno que no tuvo ningún reparo para enseñar su doctrina a todos los cantaores que se acercaron para empaparse del contenido que él había recibido de sus maestros.

A lo largo de setenta minutos, con el contenido obtenido en riguroso directo de aquel entonces, con el valor añadido del calor humano de los aficionados, hacen necesario tener un ejemplar en la fonoteca de todo buen aficionado. La memoria se pone en ebullición cuando le llega este sonido, que para los que tenemos bastantes años, nos refrescará la memoria de cuando hemos sido testigos directos de su cante de un tiempo que ya no volverá, pero que en parte podemos disfrutar tal como quedo recogido.

Cantes básicos, patrones distintos, se han elegido para elaborar este tesoro del cante. Los cortes uno y dos, pertenecen al Primer Festival de Cante Grande que se celebró en Écija el año 1962. Don Antonio, en plenitud humana y como artista nos regala unas inigualables bulerías, tanto en la apertura como en el cierre del trabajo que estamos comentando para ustedes.

La guitarra de Juan Acosta, que también le acompaña en la liviana, resulta fundamental a la hora de marcar la pauta para que este estilo no se diluya en el tiempo por falta de uso en la actualidad, puesto que son muchos los cantaores y aficionados que no la conocen.

El XXV Potaje Gitano de Utrera, el decano de los festivales andaluces, que se celebró en 1981 como homenaje a Antonio Mairena, en el que por supuesto cantó acompañado por la guitarra de Pedro Peña en una selección de cantes por soleá, en las que sobresalen los estilos de Alcalá, que él aprendió directamente del propio Joaquín el de la Paula y de su sobrino Juan Talega; por lo que Mairena fue uno de los más cualificados para transmitir la fidelidad absoluta de este interesante cante matriz.

Pedro Peña sigue acompañándole por tangos con reminiscencias de Triana que fueron cantados en la flamenca ciudad de Dos Hermanas en 1978. Los tangos suenan con todos los componentes incluido el compás, tanto, que los allí congregados demuestran su júbilo como se puede percibir en la grabación casera.

Destacar, que las letras de los ocho cantes aquí contenidos, son del propio Antonio Cruz García, su nombre propio, que nos vuelve a sorprender por tarantos cantados en una reunión de aficionados de la Frontera en 1976 con la guitarra de Manolo Morilla.

Es curioso comprobar también el entusiasmo que muestran los aficionados en el transcurso de las distintas audiciones que estamos analizando.

Todos los cantes alcanzaron el máximo esplendor y honor en la voz del maestro de los alcores, pero la seguiriya fue uno de sus templos sonoros a lo largo de su vida como cantaor, un sentimiento inigualable inherente a su raza gitana que defendió a capa y espada. La seguiriya comprendida en el sexto corte, pone todo el acento en la escuela de Triana según Manuel Cagancho después de haber pasado por Los Puertos, y emociona saber que la guitarra acompañante es la de su fiel amigo el manchego Juan Antonio Muñoz Pacheco, que tanto le quiso de manera incondicional.

Sabemos que Antonio, al finalizar la Guerra Civil en 1939, temió por su vida, bien aconsejado se ausentó de Sevilla y alrededores, y vivió un tiempo en Huelva, no perdió el tiempo y aprendió la amplia gama de los estilos onubenses, algunas variantes nos la ofrece en el corte siete, que corresponde a una reunión con aficionados en la Casa del Arte de su querida Mairena del Alcor en 1980.

El documento sonoro, se cierra como empezó con unas bulerías que duran algo más de dieciocho minutos acompañado por la guitarra de Manolo Morilla en otra reunión de aficionados de Morón el año 1976.

Les recomiendo una vez más, que hagan lo posible por conseguir el Cd., Estipen, rememoraremos recuerdos únicos para los más veteranos, para los más jóvenes que no lo escucharon en persona será una manera de adentrarse en un periodo muy interesante de la flamencología.