Entre los juncos del río


Discos Flamencos
Manolo Simón
Discos Rocio, 2009
Marcos Escánez Carrillo


Manolo Simón, como es conocido este veterano cantaor, presenta su nuevo disco con la satisfacción del trabajo bien hecho, y con la seguridad de dar un paso importante en su trayectoria cantaora ya que aborda algunos palos en los que no se ha proliferado con anterioridad.

Con las guitarras de Pascual de Lorca y de Joaquín Albert, y bajo una producción con altibajos, Manuel Simón se ocupa de Extremadura con Jaleos y Tangos de la tierra recordando las genuinas formas de Porrina; experimenta con la zambra haciendo gala de conocimiento y profundidad, sobre una elegante base musical creada con guitarra y piano; se ocupa con dignidad de las bulerías de Jerez, su pueblo natal; e incluye respectivos cortes para la caña, la seguiriya con cambio y la soleá con una ejecución absolutamente ortodoxa. En ésta última se acuerda del tío Enrique el Mellizo o del inigualable Tío Chozas de Jerez.

Supone una sorpresa agradable encontrarnos con una cantiña por Rosas que goza de cierta originalidad, o las sevillanas, desgarradas y cadenciosas, que recuerdan al maestro del género, Pareja-Obregón.

La taranta de Linares viene a configurarse como el canon de este cante. Seguramente estamos ante el cantaor jerezano capaz de cantar por aquí con mayor solvencia. Esto viene a demostrar que Manolo Simón es un gran conocedor de todas las formas flamencas y que en su larga trayectoria, ha sabido aprovechar sus numerosos viajes y contactos para adentrarse en el conocimiento más riguroso del arte flamenco.

Aborda un cante homenaje a Manuel Torre cantando una malagueña y un fandango que éste grabó y cuya autoría se le atribuye de forma errónea. Continúa con el fandango de Macandé que sigue la estructura del más conocido, aunque el desgarro de Manolo Simón lo convierte en singular; y termina con fandangos de Lucena que desarrolla con todo el sabor campero y majestuoso de estos cantes.

En este disco de Manolo Simón se denota una clara intención de conseguir un trabajo dinámico y entretenido, todo ello, sin obviar que ha conseguido una gran madurez artística, sinónimo de conocimiento y gusto. Por eso, el mayor apartado se le dedica a los cantes de compás y de fácil asimilación auditiva, pasados por el filtro de la ausencia de prisa, mientras que al mismo tiempo, desarrolla una voz intimista, que se rebusca y se gusta en los bajos, mientras que se entrega y se desgarra en los altos.

Un disco muy recomendable para los que quieren escuchar flamenco de verdad.