Entre dos mundos


Discos Flamencos
Pollito de California
Ed. Amargord, 2007
Pablo San Nicasio Ramos


El entrañable personaje que lleva a sus espaldas John McLane presenta “Entre Dos Mundos”. Obra basada en un breve libro autobiográfico que incluye las letras y notas de sus composiciones; y en un cd de audio con estas mismas piezas. Nada menos que diecinueve canciones a compás.

Unas en inglés y otras en castellano, unas más divertidas, otras más “guiris” y algunas hasta interesantes…
Páginas y acordes que muestran hasta dónde puede llegar uno por hacer lo que más le gusta en la vida, tenga o no que ver esa vocación con su fisonomía, orígenes o valía.

Sin duda “El Pollito de California” representa el lado más “friki” de lo que cada día va a más: la pasión del Mundo en general, el Mundo Mundial, por el flamenco. Su “anodina” vida en Norteamérica cambió para siempre cuando decidió explorar el Sacromonte granadino, y hasta ahora. De profesor a guitarrista ocasional, pasando por showman televisivo y radiofónico. “Pollito” ha hecho de todo con tal de pagarse sus juergas y bohemias al lado de la gente a la que admira.

Hay quien pensará que durante todos estos años más de uno y de dos se habrán estado riendo de las andanzas de este singular individuo, al que el flamenco madrileño llegó a adoptar casi como a una mascota. Otros dirán que simplemente se han reído con él… Sin embargo, viendo la calidad de la edición, las firmas colaboradoras y el acabado de todo este material… ¿No se estará riendo Pollito primero de todos y luego de sí mismo? Desde luego estamos viendo que casos como este hoy por hoy están a la orden del día. En este y en otros contextos musicales.

De su libro destaco las reflexiones sencillas y sinceras sobre la vida misma. La política, su país de origen, la condición humana… son tratadas por este bohemio que ha tenido la gran suerte de contar con el apoyo de muchos líderes del flamenco. Tanto a nivel mediático como artístico.

Del disco se observa el toque “guiri” de sus decires, sus bruscos y enrabietados rasgueos y el tono “country” de casi toda esa música.

El flamenco en general ya está curado de espanto y no se rasgará demasiado las vestiduras, así que Pollito estate tranquilo, por si no lo estabas ya.

Tú no tienes culpa de nada.