Hija del maestro cantaor Enrique Morente, gachó, o sea, payo, y de la bailaora La Pelota, calé, es decir, gitana, la cantaora Estrella Morente, cuchichí, es actualmente una de las figuras más populares del género. Granadina de nacimiento, como su familia, tuvo un resonante debut como artista, dado que lo hizo con dieciséis años, en la Gala de Presentación de los Campeonatos de Esquí Alpino en Sierra Nevada. Desde aquel momento, despertó la atención de la afición flamenca, Atención que se acentuaría, al participar con su padre en la grabación de “Omega”, un disco que ha marcado una etapa. A partir de entonces, se han sucedido sus discos, entre ellos “Mi cante y un poema”, “Casacueva y escenario” y “Autorretrato”, al unísono de sus espectáculos en continuas giras y su participación en las películas Sobreviviré, Volver, Iberia y Flamenco Flamenco.


Con “Autoretrato”, Estrella Morente ha llegado a su cénit, porque manteniendo la tradición más legítima por una parte, por otra ofrece lo que quiere aportar de evolución. Y haciendo gala de su poderío de voz y de su capacidad para interpretar todos los estilos. Comienza su actuación con la entonación brillante de dos pregones populares, el de los caramelos y el de las moras, Seguidamente entona con fuerte personalidad el poema de San Juan de la Cruz donde se dice: “Volé alto tan alto,/ que le día la caza alcance.” Es un auténtico logro artístico. Luego, le ofrece a Granada un homenaje lorquiano y festero. Enseguida cantes a la silla con la jonda guitarra de su tío Montoyita –que por cierto después interpreto un enjundioso solo-, primero su repertorio tarantero y luego, tras un ayeo de escalofrío, por siguiriyas: “A la sierra yo me quiero dí,/ donde no haya moros y cristinos/ que sepan de mí”.

En la segunda parte del concierto, Estrella Morente “dijo” un popurrí de canciones por fiesta, le rindió rendibú a Lola Flores: “Pena, penita, pena,/ pena de mi corazón,/ que me corre por las venas/ lo mismito que un ciclón”. Y recordó a su progenitor cantando “Si yo encontrara/ la estrella que quería…”. Finalmente bulerías dichas y bailadas con garbo, para desembocar en el enjundioso fin de fiesta con todo el elenco.