El flamenco se aprende


Libros
Jerónimo Utrilla
Ediciones Toro Mítico (2007)
Marcos Escánez Carrillo


Cada vez estamos más cerca…

La lucha que determinadas personas relevantes del mundo del flamenco han llevado a cabo durante toda su vida porque esta cultura formara parte del proyecto nacional educativo, está calando en la comunidad. Ellos supieron ver la conveniencia de que el conocimiento del arte flamenco estuviera homologado y su habitat natural dejara de ser la calle para que fuera la escuela.

Aún estamos lejos de esta idea, pero cada día es menos utopía y más viable. Ahora mismo, pienso en el maestro Manolo Sanlúcar, que tanto ha abogado por el reconocimiento de la música flamenca en los distintos foros, consejerías y conservatorios.

Pues como decía, este esfuerzo está calando en la comunidad andaluza y Jerónimo Utrilla hace su aportación personal con este libro de texto de lo que podría ser la asignatura de introducción al flamenco.

Una forma clara, sencilla y breve de exponer el flamenco, con el interesante componente de la actualidad y sobre todo, sin complejos en la exposición, dándole a todo el mundo, incluyendo a los flamencos, su verdadero sitio en la música.

Tras abordar los conceptos más básicos incluyendo los distintos palos, continúa en la misma tónica para tratar las influencias que han ejercido otras músicas, el ámbito literario de este arte (métrica, expresión, autores) y los aspectos formales de la música. (ritmo, compases, modos).

La segunda parte del libro pretende ser práctica. Seguramente, es una tarea harto difícil la del desarrollo del conocimiento y la práctica mediante la escritura; pero propone ejercicios y un “modus operandi” de acercamiento.

Llama la atención la importancia que Utrilla atribuye a Internet, lo que implica modernidad y facilidad de acceso para el alumno, pero también es un síntoma de cierta debilidad del método teniendo en cuenta la falta de estabilidad que implica un proyecto en Internet con respecto a soportes mucho más perdurables en el tiempo.

Lo dicho, cada vez estamos más cerca, y la ausencia del arte flamenco como asignatura en los colegios empieza a no tener justificación.